Lunes 20.04.2009
Hemeroteca web
|
RSS
![]() |
| PRIMERA VEZ Imagen de la primera red de prostitución masculina desmantelada en España. FOTO: Ministerio de Interior |
Entre hombres anda el juego. Proxenetas que lanzan sus dados en sus clubes de alterne, como en un Las Vegas de la explotación femenina. Antiguos prostitutos que ahora chulean a jóvenes en los pisos de relax. Y clientes masculinos siempre a la caza de un nuevo cuerpo, sin que les importe el género o la edad. El 90% de los usuarios de la prostitución masculina son heteros con doble vida, enganchados a un sector donde las mafias ya campan por sus fueros.
El fenómeno de la trata de blancas sólo afectaba a mujeres explotadas en redes de sexo, pero ahora las organizaciones ilegales también mueven los hilos de la prostitución masculina. La asociación Faraxa apoya jurídica y psicológicamente desde mayo de 2009 a todos los chicos y chicas que caen en manos de los mercaderes de la carne. "Empezamos a ver unha gran explotación cos prostitutos, en Galicia non entraron as mafias pero xa impera a figura do proxeneta sobre os rapaces", indica Carmen Lago, presidenta de Faraxa. Esta asociación percibía hasta hace poco "unha gran maioría de mulleres na prostitución, pero agora increméntanse os homes debido á demanda".
¿Perfil del cliente entre chaperos, gigolós y escorts? "A inmensa maioría son homes que se declaran heterosexuais pero que levan unha dobre vida, os típicos casados que buscan contactos esporádicos, case non hai homosexuais declarados", indican desde Faraxa. Y la presencia de mujeres entre los clientes se considera muy esporádica, pese a lo que afirman los prostitutos de lujo. En Galicia, casi todos los intercambios de pago masculinos se realizan en pisos. "Non atopamos traballadores en clubes, a prostitución de rúa está protagonizada por transexuais como acontece en Beiramar (Vigo)", relata Carmen Lago. Los más afortunados se independizan en pisos, donde se juntan tres o cuatro chicos sin la presencia de chulos. Pero crece con fuerza la intermediación de los proxenetas, que incluso contratan las páginas de relax: "Donde os mozos se enmascaran con nomes femininos, case todos os clientes son homes heterosexuais aínda que nos falaron dun clube en Santiago para mulleres".
Venezolano de 19 años.
Todos acaban en este mundo arrastrados por la pobreza, inmigrantes sin papeles atraídos para trabajar como modelos, actores porno, gogós o porteros. Estremece la historia de Roberto, nombre ficticio de un venezolano seropositivo de 19 años. Ante Carmen, llega a afirmar lo siguiente: "Prefiero vivir en Galicia con VIH y prostituyéndome que en mi país".
El 50% de los pisos dedicados a la prostitución en Galicia ya están ocupados por chicos, "cun gran incremento no último ano". Los trabajadores llegan a Galicia de "Brasil, Colombia e Santo Domingo, instalándose en cidades e vilas grandes". Los trapicheos también se mueven en estaciones de trenes y autobuses, a más baja escala. Aunque la mayoría acaban en pisos, donde también se prostituyen las mujeres: "Se levan ben coas prostitutas e se axudan moito". Y el proxeneta se queda con el 50% de los ingresos, tanto en chicos como en chicas.
1 Drogas Impera el consumo de drogas entre trabajadores del sexo, con índices superiores a los de las prostitutas. Sobre todo coca y 'popper', además de otros estimuladores sexuales como la viagra.
2 Chulos La mayoría de los chulos son "proxenetas que deixan de exercer e coñecen o negocio, aínda que non sabemos de redes organizadas en Galicia".
3 De 20 a 30 años Edad media del joven que se prostituye. El trato con el proxeneta es menos su- miso que en el caso de las prostitutas, "sen un réxime de medo". Los chicos sue- len ser "moi ben parecidos, antigos prostitutos os captan nos seus países".
4 Tiempo de trabajo Los chicos con los que contacta la asociación Faraxa llevan prostituyéndose entre dos y tres años, las 24 horas del día. Carmen Lago comenta que "a muller prostituta está máis atada que o home, ten o rol de coidadora familiar e envía ingresos á súa familia". Los hombres no muestran esa responsabilidad.
5 Barcelona-Italia Los chicos se mueven con más facilidad por todo el país e incluso Europa, "buscando prazas en Barcelona, Ma- llorca ou Canarias". En Italia llegan a pagar 800 euros por semana para tener una habitación en la que prostituirse. Imperan los contagios de enfermedades de transmisión sexual, "xa que o cliente busca sexo sen preservativo ou mesmo quita o condón en plena relación".
