Domingo 21.03.2010
| Actualizado 23.36
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Los centros educativos empiezan hoy las vacaciones sin conocer el borrador del decreto del gallego en las aulas no universitarias. Su presentación llegará en plena Navidad, cumpliendo la promesa de Feijóo de hacerlo antes de fin de año, pero también, estima CIG-Ensino, demorándose al máximo para que "teña a menor contestación posible".
El sindicato considera que la Consellería de Educación demuestra así "unha vez máis, aleivosía", "utilizando sen pudor os periodos vacacionais para anunciar ou aplicar aquelas cuestións que sabe son controvertidas".
La Xunta ha mantenido un mutismo casi total sobre el contenido de su propuesta. Solo indica que será flexible, y que cumplirá el programa electoral del PPdeG: un tercio de la docencia será en español, otro en gallego y el restante, en inglés. Este último tercio es de difícil cumplimiento con la actual formación docente en idiomas, y es ahí donde se espera que pueda aplicarse la anunciada flexibilidad.
La CIG recordaba ayer que rechazará cualquier medida que pretenda reducir la presencia del gallego en las aulas y que, como parte de la plataforma Queremos Galego -que sacó a la calle a miles de personas en octubre contra de la política lingüística de la Xunta- habrá una huelga de la enseñanza.
El 21 de enero
La protesta se celebrará previsiblemente el 21 de enero, y servirá para reiterar el desacuerdo con la estrategia de un Gobierno que ha sostenido que el decreto aún en vigor, diseñado por los socialistas del Bipartito, y que establece al menos el 50% de la docencia en gallego supone una imposición de esta lengua, a pesar de beber del Plan de Normalización Lingüística impulsado por el Gobierno de Fraga.
A Mesa pola Normalización Lingüística emitió ayer un comunicado en el que advierte que tampoco aceptará una propuesta por debajo del 50%. Sostiene que sería ilegal, porque la Lei de Normalización establece que se debe "promover o uso progresivo do galego no ensino"