Sábado 07.02.2009
Hemeroteca web
|
RSS
![]() |
| Angel Dorrego, director de Cáritas Diocesana en su oficina del centro de Vigo |
Sobrecogido por la imagen de un joven padre con diez hijos que espera pacientemente en el recibidor de Cáritas de Vigo para conseguir la ayuda con la que dar de comer a su prole, Ángel Dorrego asegura que ahora más que nunca hay que conseguir que los vigueses no le den la espalda a la pobreza. El director de Cáritas de Vigo cree que es precisamente ahora, en tiempos de crisis, el momento en que los vigueses deben solidarizarse con aportaciones que no mermarán la calidad de vida de los donantes y que serán de gran valor para quien necesita hasta un valepara comer.
_ En una ciudad como Vigo ¿cómo se percibe el impacto de la crisis desde Cáritas?
_ En estos momentos conviven todo tipo de situaciones críticas, desde la pobreza de la invisibilidad, porque nadie sabe si su vecino necesita ayuda o si viene a Cáritas; la de transmisión generacional y la persistente, porque la sociedad no permite a un pobre salir de la situación y menos en la coyuntura actual, con cerca de cuatro millones de parados. – ¿Cómo afronta la avalancha de peticiones de ayudas?
– Acabamos de poner en marcha la iniciativa Empresas con corazón para sensibilizar al mundo empresarial y crear una conciencia solidaria sobre lo que ocurre en su entorno. Aunque hay empresas que han integrado ya la responsabilidad social empresarial dentro de sus principios, todavía son muy pocas. Aquí en Vigo está empezando, son escasas las que han integrado este principio. Formamos a voluntarios que van por las empresas para concienciar del problema, porque cuando ahora se habla de si hay crisis o no hay crisis hay que tener en cuenta que uno no sabe lo que es la pobreza hasta que llega a ella, cuando te falta para comer y te levantas pensando de dónde vas a sacar para mantener a la familia. En esta situación recurren a organizaciones como la nuestra, Cáritas. Nosotros les damos un vale de alimentos y por lo menos... comen. Otros nos piden para pagar el alquiler...en fin, se dan múltiples situaciones.
– ¿La ciudad de Vigo es solidaria con las personas que están pasando necesidades con aportaciones a organizaciones como Cáritas?
– Hay que ser muy cautos sobre si Vigo es o no solidario. Yo puedo hablar de mi organización y con Cáritas, desde luego, Vigo no es lo suficiente solidario, lo que se necesitaría. Quienes ayudan a Cáritas son precisamente los extractos más bajos de la sociedad, los que tienen conciencia formada, más o menos, de lo que puede ser la pobreza. Generalmente nuestros recursos, que han aumentado este año, se deben a que la gente se ha concienciado de que hay necesidades mayores de las de ellos tienen. La sociedad rica sigue estando en el mismo sitio porque va a su bola, será solidaria a su manera, pero nosotros no lo conocemos. Por eso lo que queremos es sensibilizarles de que ellos también tienen que ayudar. Deben tener un pedacito de corazón para dar a los que no tienen recursos.
– ¿Cómo ha sido la reacción a la iniciativa de empresas con corazón?
– Ya ha habido aportaciones, pero aunque nosotros tenemos necesidad de dinero, también demandamos con fuerza ayuda para que las personas sin empleo puedan tener un trabajo. La gente no quiere dinero, quiere trabajar para vivir. Nosotros admitimos todo, porque las personas que vienen aquí es que no tienen a dónde ir. A nosotros vienen los trabajadores sin cualificar, para los que es más difícil conseguir un puesto, porque al no haber construcción ya no hay peones, ni grandes cenas con lo que tampoco hay tantos camareros.
– ¿Qué cambio considera que debe producirse?
– Que la sociedad no se deje llevar por la indiferencia que lleva al pasotismo. Que las personas que más tienen tomen conciencia de la situación y que den de lo que les sobre, porque ahora mucha gente nos está dando de lo que necesitaría. Es necesario que los que más tienen ayuden a la clase media, a las familias, que es la que está pasando por un muy mal momento.

Ángel Dorrego: “La gente no quiere dinero, pide un trabajo para seguir viviendo”
Rosa María Saborido: “La creatividad y el tratamiento del color unen la pintura y la peluquería”
Fernando Agrasar: “El producto es la gran estrella de la cocina de Costa da Morte”
Pablo Alfaro: “Quiero que el Pontevedra sea valiente, atrevido y ambicioso”