Lunes 20.04.2009
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"Somos de la opinión de que se puede obtener judicialmente la nulidad de los swaps utilizando la vía civil, porque la información al cliente, en la mayoría de los casos, fue incompleta". Esta es la valoración del jurista Juan José Abeal, del bufete Roibás, al respecto de los casos de hipotecas trampas con swap que están saliendo a la luz en toda el área y, por supuesto, la totalidad del Estado. Además, manejan ya casos concretos de clientes que no están de acuerdo con las cuantiosas liquidaciones que les llegan con el nuevo año 2010.
Y es que, pese a que la opinión de muchos afectados pasa por poner en marcha la vía penal, en cuanto a que se puede interpretar que son casos de pura y dura estafa, los abogados de Roibás recuerdan que se trata de un procedimiento más problemático, en el que los bancos y entidades de crédito podrían salir al paso apuntando que hubo consentimiento del afectado. El verdadero problema de los swaps es que "no existe una regulación específica para estas permutas financieras, mientras que el Código Civil ofrece posibilidades de cara a dejar claro que se necesita el consentimiento de las dos partes para contratar", reseñaba a EL CORREO.
Los swaps, según apuntan las mismas fuentes, se han potenciando en los últimos años como una manera de anticiparse a la bajada del Euribor, un dato que presuntamente manejaban los grandes grupos bancarios desde el año 2007 y que, posiblemente, se le escapara al grueso de los clientes. Mediante estas permutas, la entidad de crédito resarciría a sus clientes siempre que el Euribor creciese pero, lo que desconocía la inmensa mayoría de los ciudadanos es que existe una contrapartida que no se suele explicar en la letra pequeña: si el Euribor cae, los que tienen que pagarle al banco son los hipotecados o titulares del préstamo.
En cuanto a la otra alternativa que ya están tomando muchos afectados -no pagar, directamente, las liquidaciones de los swaps-, el problema reside en que puede ser el propio banco o caja de ahorros el que se anticipe y demande a su cliente por incumplimiento de contrato. Destacar, por último, que en Negreira se está creando una asociación de afectados -teléfono 681 290 514- y que Patricia Suárez, presidenta de la Asociación de Usuarios Afectados por Permutas y Derivados Financieros, agradecía personalmente a este diario, en nombre de sus 300 socios, las informaciones.
