Sábado 20.03.2010
| Actualizado 22.51
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| Xosé Manuel Beiras, ex portavoz nacional del Bloque FOTO: Ramón Escuredo |
El abrazo en que se fundieron humedecidos por las lágrimas tras el último consello nacional el ex portavoz nacional del Bloque, Xosé Manuel Beiras, y el líder de la Unión do Pobo Galego, Francisco Rodríguez, antagonistas dentro de la formación frentista, fue tan solo un espejismo que duró lo que tarda en arder un fósforo.
La batalla por la sucesión de Anxo Quintana, que llevó las riendas de la organización en los últimos seis años y que se vio forzado a abandonar la primera línea tras el batacazo en la urnas el pasado 1 de marzo que dejó al gobierno bipartito formado por socialistas y nacionalistas fuera de la Xunta, no ha hecho más que empezar.
El primer gladiador en saltar a la arena en la pugna por el liderazgo fue Xosé Manuel Beiras. El pasado miércoles en rueda de prensa celebrada en Santiago el ex portavoz nacional hizo un llamamiento a la militancia para que recupere su protagonismo. Aseguró además que él no secundará pactos entre grupos.
Parrilla de salida
Con este plantamiento, Beiras se colocó de forma implícita en parrilla de salida, y trató de situarse como "referente" para toda la militancia por encima de las siglas que conviven en la formación frentista y de su propio colectivo, Encontro Irmandiño.
"Busca conseguir que lle vote toda a militancia, por eso quere deixar claro que non pactará con ninguén", reconocen fuentes nacionalistas.
El afán expresado de forma implícita por Beiras el pasado miércoles tiene un antecedente más claro cuando después del 1-M demandó ante los medios de comunicación la dimisión de toda la executiva con Quintana a la cabeza, la celebración de una asamblea extraordinaria, y su deseo explícito de liderar al BNG por un tiempo limitado hasta que fuese convocada la asamblea ordinaria.
Más Bloque, menos partes
La rotunda negativa de Beiras a los acuerdos entre grupos internos supone, agregan las fuentes, un robo del discurso de Anxo Quintana, que aplicó durante su etapa la máxima de "Máis BNG e menos partes". Beiras, por contra, defendía que el Bloque era "a suma das partes" de Galicia.
Fuentes nacionalistas creen que pese a esa "trécola" del líder del Econtro Irmandiño de cara al exterior, si realmente aspira a volver a encabezar el Bloque personas de su confianza habrán de intentar "pactar por detrás" con otros colectivos, porque el discurso de Beiras es insuficiente para garantizarle el éxito.
"Co seu discurso, Beiras podería enganar só o votante inocente da base do Bloque", concluyen miembros de la dirección, que están convencidos asimismo de que si el ex portavoz insiste en esa línea después "dificilmente pode dar marcha atrás".
. xleiro@elcorreogallego.es
'Pax romana' por los aires
Las declaraciones de anteayer de Xosé Manuel Beiras, unidas a las de Francisco Rodríguez durante el fin de semana, en las que habló de dimisiones pactadas de la executiva, y después las de Camilo Nogueira, ex líder de Unidade Galega, pidiendo la transformación del Bloque en un partido, sepultaron la pax romana acordada el pasado sábado en el consello nacional para evitar un debate público fuera de control interno .
¿Quién será la cara del aparato oficial?
Con Xosé Manuel Beiras en la arena, los demás partidos y colectivos integrados en el Bloque habrán de poner encima de la mesa su alternativa de manera urgente. De lo contrario, la militancia verá como se acerca la fecha de la asamblea extraordinaria fijada para el próximo 10 de mayo sin "referente" que dispute el liderazgo a Beiras.
La cantera de nombres con la que trabajan los nacionalistas es amplia. Entre los favoritos se encuentran el conselleiro de Industria en funciones, Fernando Blanco; y el alcalde de Allariz y ex responsable de Organización del Bloque, Francisco García.
Francisco Rodríguez, secretario xeral de la UPG, fuerza hegemónica en el Bloque, había asegurado poco antes de la elección de Quintana como líder que a él le valía cualquiera de los entonces tres miembros destacados del clan de Allariz; es decir, el propio Quintana, el autodescartado Alfredo Suárez Canal, y el ahora regidor alaricano, Francisco García, que podría contar así con un plus de entrada.
También suenan entre la militancia la conselleira de Vivenda en funciones, Teresa Táboas; el coordinador executivo y portavoz del BNG en las Cortes, Francisco Jorquera; o el portavoz parlamentario, Carlos Aymerich.
La UPG y los quintanistas, aliados en la última etapa, tiene ahora por delante la tarea poner nombres encima de la mesa para contrarrestar la carrera de Beiras .