Martes 17.06.2008
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| Guillerme Vázquez, derecha, con Teresa Táboas, en la reunión del consello nacional ayer en Teo |
El miedo escénico a las elecciones municipales de 2011, y a aparecer divididos ante la parroquia de electores, provocaron ayer que se cumpliera a rajatabla el guión que se venía anunciando en la última semana. El consello nacional del BNG echó por tierra la aspiración de Xosé Manuel Beiras de reabrir el debate interno de ideas, de programas y de liderazgo, siempre bajo el paraguas de los dictados del estatutos del partido.
Lejos de estar mínimamente curadas las heridas políticas entre las corrientes del BNG, el consello nacional celebrado ayer en la localidad coruñesa de Teo volvió dejar en evidencia las profundas divergencias sobre cómo encarar el futuro de la formación al rechazar de forma mayoritaria la propuesta de Encontro Irmandiño de celebrar este año la asamblea nacional ordinaria, marcada en los estatutos.
Los 56 votos de la Unión do Povo Galego y del Movemento Galego ao Socialismo actuaron como una apisonadora para rechazar la propuesta liderada por Xosé Manuel Beiras, que se quedó solo con el respaldo de los 12 representantes de Encontro Irmandiño, ya que los 31 sufragios de Máis Galiza fueron directamente para la abstención.
Ante los integrantes del consello, Beiras recordó que los estatutos del BNG determinan que las asambleas ordinarias deben celebrarse en un plazo mínimo de dos años y un máximo de tres, de modo que "toca" en 2010 . Rechazó el argumento de quienes derrotaron su propuesta en torno a que la renovación del partido, así como la actualización de las líneas políticas ya se llevaron en 2009 a la práctica en la asamblea extraordinaria posterior a la derrota electoral y a la dimisión de la ejecutiva nacional con Anxo Quintana a la cabeza.
Decepcionado por un resultado que ya se "temía", y que frustra su intento de promover un debate interno del BNG en 2o10, antes de las próximas elecciones municipales, Beiras comparó el consello nacional con el relato de George Orwel Rebelión en la Granja, donde los animales expulsaron a los hombres para crear su propia dictadura. Lamentó, además, "los cambios de léxico, el contenido de las palabras", en relación con que la asamblea extraordinaria celebrada 2009 "ahora parece que fue ordinaria".
Para el portavoz nacional del BNG, Guillerme Vázquez las expresiones de Beiras como las de ayer, o las recientes de "golpe de estado" por no convocar la asamblea ordinaria, no son nada más que "una pequeña salida de tono". En todo caso recuerda que el acuerdo del consello nacional fue por mayoría, que "yo si respeto y los demás que hagan lo que quieran", y por eso pide respeto a la decisión del máximo órgano de decisión de la formación entre asambleas. También recordó que se trata de un órgano democráticamente elegido
Vázquez explicó que la dirección del partido "no consideró necesario" acceder a la demanda de Beiras y celebrar una asamblea "porque todos pensamos que tenemos línea política, tenemos dirección, estamos activos política y el rumbo que trazamos es el adecuado por lo que el consello nacional no vio la necesidad de convocar una asamblea a lo largo de este año".
Elecciones municipales
El consello ratificó la propuesta por la que las candidaturas de las siete principales ciudades deben estar cerradas antes del 25 de julio. Para el resto de los municipio se amplía el plazo que no se cerrará hasta el 31 de diciembre.
Dado ya el pistoletazo de salida para los comicios locales, Guillerme Vázquez señaló su firme convicción en que "estamos en disposición de aspirar a tener unos buenos resultados. Estamos en buena forma y tenemos el aval del buen trabajo hecho durante estos anos". Afirma que el BNG presentará listas "en todos o en la inmensa mayoría dos concellos del país".
El consello también sirvió para renovar cargos ya que Vitoriano Oxea pasa a ser nuevo responsable de la comisión de emigración, substituyendo a Iago Tabarés, y Xoán Carlos Bascuas estará al frente de la de Estrategia relevando al histórico Xosé Manuel Beiras.
. delegvigo@elcorreogallego.es

Carlos Aymerich: "Toca trabajar para la prueba decisiva de las municipales"
El líder del Máis Galiza cree que ante la prueba "decisiva" de las municipales a la formación nacionalista le "toca" preocuparse más por "esforzarse" en conseguir unos buenos resultados electorales que en celebrar una asamblea bajo el signo de la división interna.
– ¿Qué ha determinado a Máis Galiza a abstenerse ante la propuesta de Encontro Irmandiño de celebrar una asamblea nacional en 2010?
– Nosotros nunca huimos del debate, ni demonizamos el debate de ideas, pero en este momento entendemos que no se dan las condiciones para celebrar una asamblea nacional.
– ¿Porqué no se dan las condiciones para celebrarla?
– En enero propusimos a los distintos colectivos celebrar una asamblea antes de las municipales para cerrar las heridas que quedaron abiertas tras la asamblea de mayo de 2009, así como para impulsar el BNG y reforzalo. Decidimos aparcar el tema al constatar que no había ninguna posibilidad de acuerdo entre las corrientes y que estábamos abocados a una asamblea de confrontación que reduciría drásticamente nuestras posibilidades en las municipales. Creemos que no se puede celebrar una asamblea de la vivisión a las puertas de las elecciones, ya que eso sólo debilitaría a un partido que se juega mucho en los comicios.
– ¿Qué echa de menos?
– Una asamblea nacional no hay que celebrarla porque sí. Hay que hacerla si sirve para fortalecer al BNG y para conseguir objetivos políticos. En el consello he explicado que celebrar una asamblea sin acuerdos previos a la puerta de unas elecciones es como tirar del freno de mano de un tren. Sólo se hace en una situación de emergencia y aquí no la hay.
– ¿Qué opina de que la iniciativa de Beiras?
– La propuesta de los Irmandiños llegó de forma un tanto sorpresiva, porque en ningún momento se aclara para qué se plantea y qué objetivos políticos persigue. Insisto en que nosotros, que no huimos del debate ni tenemos miedo a la confrontación política democrática dentro del BNG, pensamos que ahora toca trabajar preparando las elecciones municipales y ofreciendo alternativas contra la crisis económica y en defensa de nuestra lengua y de nuestro poder económico. Después de las municipales debemos celebrar esa asamblea definir qué partido queremos.
– ¿Qué le dice a quienes ven la postura actual de Máis Galiza en relación con los apoyos que necesita para que prospere su futura propuesta de candidatura a la presidencia de la Xunta de Galicia?
– Que no tiene absolutamente nada que ver. Lo que estamos haciendo en estos momentos es construir una corriente sólida dentro del BNG. Estamos uniendo, consolidando una alternativa que tiene vocación de llegar a acuerdos. Nosotros lo que queremos es llegar a un acuerdo político que adecúe la estructura del BNG a lo que ya es su realidad, y que adapte su mensaje al que da en la práctica, y que abra el partido a más sectores en la sociedad. Queremos un acuerdo político y no de personas, que es lo que hicieron otros en el pasado. Estamos en otra vía, no pensando en cargos o en personas, sino en fortalecer el partido
