Jueves 18.03.2010
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| Pedro Hervés en los juzgados tras ser detenido por la Guardia Civil |
Había tal grado de confianza entre los responsables de las empresas del Grupo Brea y el jefe y los empleados de Truck and Carr que cuando se producía una llamada, desde cualquiera de los talleres compostelanos que dirige Pedro Hervés, los hombres de Johann Grimm les atendía con preferencia, de acuerdo con el contenido de las conversaciones grabadas a los teléfonos intervenidos, con la correspondiente autorización judicial, de Grimm y su segundo Roberto.
Hay numerosos ejemplos en el amplio sumario. Por citar un par de ellos , de acuerdo con el atestado policial, "el día 21/08/2008, a las 17:36:34, se observa una conversación entre Johann, teléfono 62053xxxx (se omiten los cuatro últimos dígitos) y el que dice ser Jesús C. (se omite el apellido) teléfono 62929xxxx en la que de manera resumida Jesús le comenta que el otro día fueron a hacer un Seat Ibiza del año 2006 y un Seat León del año 2006, y que ahora tienen cuatro Seat ibiza del año 2006 y un Seat León en Brea y Johann le dice que ahora le llama Roberto para decirle a que hora van".
Johann cuelga y llama a Roberto para pasarle el aviso. A las 19.11 horas de ese mismo día Roberto se persona en el taller del Grupo Brea y es fotografiado por agentes de la Guardia civil manipulando el cuentakilómetros. Siete días después, el 28/08/2008, a las 09.53:32 horas Roberto recibe una llamada de Benjamín, de Brea, que le comenta que tiene cuatro coches para hacer "cuatro operaciones" (sic). Esas modificaciones en los vehículos se realizan unas horas después.
No era práctica habitual que los hombres de Grimm atendieran a sus clientes de inmediato; más bien al contrario. Respuestas como "pasaremos en cuanto podamos", "mañana va .... (uno de los trabajadores", "tenemos bastante trabajo ya te llamo yo" son respuestas que reciben otros concesionarios cuando se ponen en contacto con Truk and Carr.
Otra particularidad que, según los investigadores, demuestra que el trucaje era práctica habitual en los talleres del Grupo Brea se refiere al importe de las manipulaciones. En las conversaciones grabadas desde las empresas dependientes de Pedro Hervés y José Brea nunca se habla de dinero mientras que en las llamadas desde otros talleres es normal que se pregunte, a Johann o Roberto, el precio de las operaciones que van a realizar llegándose a regatear o a pedir un descuento en numerosas ocasiones, según los documentos en poder de EL CORREO.
Son dos circunstancias muy tenidas en cuenta por la Policía Judicial. Hay otro aspecto a reseñar. Ninguno de los compradores de los coches presuntamente trucados fue alertado de que se les advirtiera de las manipulaciones; más bien al contrario, todos dejaron claro ante los agentes de la Guardia Civil que desconocían esos aspectos. J.J.D.C., vecino de Montouto, en las dependencias de la Policía Judicial declaró el 21 de octubre de 2008 que había comprado en Brea Hervés, servicio oficial Volvasgen de Santiago, un Volswagen Tauron que tenía 21.000 kilómetros por el que pagó 12.000 euros en metálico y entregó un coche que se lo valoraron en 7.500; es decir, casi 20.000 euros por uno de los vehículos que aparece en la relación de coches trucados. Antes que él declaró J.L.M., de Teo, que compró otro de los coches trucados y que reconoció que nadie de Brea Hervés le dijo nada.
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| Auto del juez: Hervés no se hace responsable; el ‘peregrinaje’ del Skoda trucado; la petición fiscal de decomiso y requerimiento a Pedro Hervés |
Vendió coches manipulados a otros talleres
No eran sólo los particulares las víctimas de las empresas del Grupo Brea. En el sumario de la operación Trucarro se documenta el peregrinaje de un Skoda Fabia con matrícula 5114BWY que el 27/06/2006 fue manipulado por un empleado de Truck and Carr para rebajar los 200.148 kilómetros que llevaba recorridos. Ese coche fue vendido por Brea Automoción el 31/08/2006, por 5.000 euros, al Concesionario Oficial Skoda de Baralla-Lugo quien lo vendió a un particular, por aquellas mismas fechas. Más de dos años después, a las 20,30 horas del 21 de octubre de 2008, el Skoda Fabia tenía 130.388 kilómetros, casi 70.000 kilómetros menos que los que aparecían en el cuentakilómetros cuando el Grupo Brea pidió a Truck and Carr que le modificara el cuadro para, al menos eso suponen los agentes, traspasarlo a otro taller o concesionario.
El fiscal pidió que se incautaran vehículos
El fiscal del caso Trucarro solicitó al juez que, a la vista del volumen de manipulaciones realizadas en los concesionarios del Grupo Brea se procediera a la incautación de los coches sospechosos que aún estuvieran en poder de las empresas de Pedro Hervés.
Hervés es el único que se lava las manos
Tanto el juez como el fiscal destacan que Pedro Hervés es el único propietario de las empresas investigadas que descarga la responsabilidad en sus empleados. El resto de los imputados, dueños o gerentes de talleres, asumen los hechos y exculpan a sus trabajadores .