Sábado 18.04.2009
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| El editor Francisco Rodríguez Iglesias en la sede de Hércules de Edicións en A Coruña |
Francisco Rodríguez Iglesias (Castelo-Taboada, Lugo, 1949; casado: tres hijas) se marchó de joven a estudiar Periodismo a Madrid. Allí coindició con un primo que trabajaba en una multinacional alemana del libro. La idea de ganar algún dinero para costearse los estudios, le animó a trabajar con su primo en la multinacional. Se sintió a gusto y a los tres meses ya estaba al frente de un equipo de ventas. Permaneció en Madrid dos años y medio; al cabo de ese tiempo, la empresa lo ascendió y lo envió a Bilbao, como delegado para el País Vasco, Cantabria y Asturias. En 1979 se vino para Galicia, y años después fundó Hércules de Ediciones, empresa matriz de un grupo que cuenta con una editorial en Asturias y otra en Andalucía. La sede central del grupo está en A Coruña, en el solar que antes ocupaba el Cine Goya, y cuenta con auditorio, sala de exposiciones y una colección de arte de la Fundación Francisco Rodríguez Iglesias. Hércules de Ediciones produce grandes colecciones, como el Proyecto Galicia y Los Caminos de Santiago.
_ ¿Por qué incluyó la heráldica en el proyecto Galicia?
_ Desde que comenzamos con el Proyecto Galicia, en 1991, me venían reclamando cuándo hacía la heráldica, y llegó un momento que no quedó más remedio. A mí me está sorprendiendo lo del conocimiento de la Historia de Galicia a través de la heráldica, de la genealogía de las familias y de sus uniones.
_ ¿Por qué Hércules de Ediciones se especializó en grandes obras temáticas?
_ Porque, en principio, era lo que yo había trabajado toda la vida, pero, también, porque en Galicia no había nada bueno sobre lo esencial de su cultura. El 22 de diciembre de 1985 firmé con Xosé Ramón Barreiro Fernández el contrato para hacer el Proyecto Galicia. Por aquellas fechas yo preguntaba cuántos tomos había que dedicarle al arte gallego, y me decían que tres eran suficientes, luego, al hacer el índice de autores y materias, resultó que se necesitaban cinco tomos; empezamos a escribir, y la cosa acabó en ocho tomos dedicados sólo al arte gallego. Nunca se había escrito una historia cronológica del arte gallego. Lo más que había era lo que había hecho una editorial de La Habana, Nauta: dos tomitos de 300 hojas. Empecé con el Proyecto Galicia, porque Galicia necesitaba de una obra que recogiera su cultura y su identidad.
_ ¿Cuáles son las razones por las que faltaba esa obra?
_ Son varias, pero para mí, y lo sostengo, el problema era la baja autoestima que teníamos los gallegos. Hemos mejorado. La baja autoestima se sustenta en el desconocimiento de nuestra realidad. Eso no pasa en Euskadi. ¿Le cuento una anécdota?
_ Sí, por favor.
_ Estaba una vez en una zona muy montañosa de Guipúzcoa, y me dijo Txomin Amézaga que en aquella zona vivían "los tíos más fuertes de Euskadi; nunca hicieron el servicio militar, ni con Alfonso XII, ni con Alfonso XIII, ni con Franco. Son de hierro". En aquel momento bajaba un matrimonio con una yunta de bueyes y el carro en lugar de ruedas llevaba esquís. Me quedó aquella imagen. Años después voy a Os Ancares con González Reboredo, y me explica que aquella tierra era tan pobre que los mozos estaban excluidos del servicio militar porque todas las manos eran necesarias para la subsistencia. Entonces, me dije, bueno, depende de cómo se tome el asunto. Esa anécdota es extrapolable a otras cosas.
_ ¿Se le ocurre alguna?
_ Es increíble que en Galicia no se conozca el c0mportamiento de los gallegos en la Guerra de la Independencia contra los franceses en Ponte San Paio. Eso en el País Vasco lo magnificarían ¿Cuántas ciudades Patrimonio de la Humanidad hay en Euskadi? Ninguna.¿Cuántos premios Nobel tiene? Ninguno, porque Cajal nació en Navarra pero se fue de niño para Valencia. Después de pasar unos años en el País Vasco, y de contarme tantas cosas sobre lo que había hecho su pueblo, hubo un momento en el que llegué a creer que los vascos eran superiores.
_ ¿El Proyecto Galicia lo es todo para usted editorialmente?
_ Vamos a seguir con él, pero intento abarcar otros campos. Acabo de regresar de la Feria del Libro de Fráncfurt, y los libros más bonitos de mi vida los he visto este año en Fráncfurt.
_ ¿Cómo se entiende eso, cuando se dice que los libros en soporte papel van a desaparecer?
_ A mi entender desaparecerán del soporte papel todos los libros de información jurídica y legislativa y también muchos libros de medicina. (Francisco Rodríguez toma de la mesa un díptico de la editorial alemana Brock Haus, y cuenta que en el año 2006 publicó una enciclopedia de 30 tomos espectaculares, en 2007 ya iba por la segunda edición, con un formato todavía más espectacular, y según le comentaron los dirigentes de Brock Haus, de cada 100 obras, 80 las venden en papel y 20 en soporte digital).
_ ¿Cómo interpreta eso?
_ Estoy convencido que hay libros que no desaparecerán nunca. El libro ha pasado por cuatro fases. Primero era texto y apenas tenía fotografías y uno gráficos. Luego se empezaron a añadir fotografías, pero en la mayor parte de los casos eran recursos y no elementos fundamentales. Después la fotografía pasó a ser una parte esencial del contenido del libro. Y ahora la fotografía tiene que ser buenísima y, además, ha de haber diseño hasta en la portada. Salvando las distancias, hoy hacemos todas las fotografías en soporte digital, pero cuando se casa un hijo, las fotos se imprimen en papel y se guardan en los álbumes, no sólo en el soporte digital. Insisto: los buenos libros no morirán nunca.
_ ¿Y las novelas?
_ Tengo muchas dudas de que la novela se lea en un aparato frío, aunque lo envuelvan en piel como un libro encuadernado.
_ ¿Un mismo libro se vende más en gallego o en castellano?
_ Con el Proyecto Galicia nosotros empezamos vendiendo el 60 % en castellano y el 40% en gallego, luego se equilibró, y ahora, desafortunadamente, vuelve a repuntar el castellano.
_ ¿A qué se debe eso?
_ A que la gente no está acostumbrada a leer en gallego, pues, sin embargo, le gusta el gallego.
_ ¿Porque su editorial se instaló en Asturias y en Andalucía?
_ En Asturias, porque nunca he dejado de trabajar allí desde que estuve en Bilbao. Me siento muy a gusto en Asturias. En Andalucía, porque nos vinieron a buscar algún editor andaluz y algunos intelectuales, pues tenía el mismo problema que Galicia. Estoy encantado. Allí estamos haciendo el Proyecto Andalucía; llevamos 28 tomos publicados y queremos hacer 100.
_ ¿Cuántos tomos lleva editados del Proyecto Galicia?
_ 52. En un congreso de editores en Sevilla, el editor de la enciclopedia catalana no se lo creía, porque él empezó antes de la democracia y fracasó. Jordi Pujol era el director de Banca Catalana, y tuvo que financiarles.
_ ¿Cuántas personas escriben en el Proyecto Galicia?
_ 517 autores, contando desde el 22 de diciembre de 1985. Sacar cada tomo es un parto. Está mañana me contaba el fotógrafo, a propósito de la heráldica, que los autores mandan fotografiar escudos y a veces no están allí, y ni está ni la casa, sino en una casa de ladrillo en el quinto pino. Hay escudos tapados por las zarzas, y los fotógrafos tienen que llevar en el coche una hoz para cortarlas. Eso supone que, para hacer una foto, el fotógrafo tiene que ir como mínimo dos veces, y eso encarece mucho la o bra. En realidad estamos haciendo un inventario, que no estaba hecho, de lo que hay.
_ ¿Falta una feria del libro a nivel de toda Galicia?
_ Las ferias del libro tenían que ser para presentar la producción de libros que se hace en Galicia, y no un sitio para que estén una serie de librerías que venden todas los mismos libros. La feria del libro de A Coruña, si se hiciera bien, con las editoriales, sería muy rentable porque es en verano y viene mucha gente.
_ ¿La crisis económica le está afectando al mercado del libro?
_ Sinceramente, no notamos la crisis. Siempre me dijeron que la crisis es el mejor momento para vender libros. Es verdad, y tiene una explicación muy sencilla: el libro como elemento de ocio es de los más barato, y como elemento formativo ayuda a la gente a prepararse.
_ ¿Tiene previsto algún proyecto en el campo del audiovisual?
_ Tenemos un equipo de audiovisual y estamos haciendo cosas, pero no es fácil. En Alemania,hace diez años, llegabas a la Feria del Libro de Fráncfurt y había una planta dedicada específicamente al CD y al CD-Rom, y pensabas que el libro en soporte papel iba a desaparecer. Al año siguiente había dos pabellones, si bien en los otros muchas editoriales ya no tenían el televisor y el ordenador reproduciendo. Al tercer año, de dos pabellones se redujo a uno. Al cuarto año, pasó de uno a medio pabellón. Y al quinto año ya no hubo pabellón específico para el CD y el CD-Rom. Este año, por mucho que la prensa dijo que el soporte papel desaparece, en Fráncfurt lo único que había en soporte CD, mezclado con audiovisual, eran los libros de Microsoft y otras empresas informáticas para vender sus productos. Así que hay que ir con mucho cuidado con el audiovisual.
_ ¿Qué están haciendo?
_ Documentales sobre el Camino de Santiago. En total serán 17, en español, francés e inglés. Llevo mucho tiempo dándole vueltas a hacer un documental sobre los incendios forestales, para ponerlo en los colegios y enseñarle a los niños los daños que producen. La falta de cultura ecológica favorece que haya muchos incendios forestales en Galicia. El daño principal de los incendios forestales es la erosión: la capa vegetal que cubre la tierra es como nuestra piel, sin ella la tierra queda a merced de la lluvia y el viento, y desaparece. El Prestige fue una catástrofe impresionante, pero se ha superado, sin embargo, la tierra que ha desaparecido de los montes de la Costa da Morte está en el medio del mar.
_ ¿Los emigrantes gallegos demandan libros de Galicia?
_ Sí. Tengo cartas de Centros Gallegos celebrando y felicitándonos por la edición del Proyecto Galicia. Estamos trabajando en el primer tomo de una obra sobre la Galicia del exterior de 25 tomos. Y también quiero hacer una obra sobre la música gallega, popular y culta.
“He sido un forofo del teatro”
¿En qué lecturas anda?
Por obligación de editor estoy leyendo La heráldica de Galicia, Monasterios de Galicia y El Camino de Santiago; pero también porque cada vez me doy más cuenta del desconocimiento que tenemos de nuestra propia cultura y lo poco que valoramos aspectos fundamentales de ella. También estoy leyendo un libro de Ignacio Ramonet sobre Fidel Castro y otro sobre cómo la buena alimentación ayuda a prevenir el cáncer.
¿Con qué frecuencia va al cine?
Me gustaba más de lo que me gusta. Cuando no ves más que tiros y coches, sinceramente, no me gusta. Ahora voy muy poco al cine.
¿Y al teatro?
He sido un forofo del teatro; esa era una de las cosas por las que no me apetecía salir de Madrid. Ahora soy socio del Palacio de la Ópera, y voy todos los viernes. Y eso me saca de ir al teatro, aunque aún voy con cierta frecuencia.
¿Qué tipo de música le gusta más?
Me gusta toda. De la música clásica gallega, Pascual Veiga es el mejor. Después, Milladoiro es una institución que habrá que analizar con el tiempo, porque es muy importante en la difusión de la música gallega; ha conseguido hacer de la música popular música culta. De música clásica, Mozart es el número uno, aunque también me gustan Beethoven y Mahler
¿Cuáles son sus preferencias en artes plásticas?
De los gallegos me gustan Sotomayor, Castelao –nosotros tenemos un cuadro de Castelao, A tentación de Colombina–, que pudo haber sido un gran pintor si se hubiera centrado en la pintura; de los contemporáneos me encanta Xaime Quessada, también Correa Corredoira. De España, los dos grandes montruos han sido Velázquez y Picasso, cada uno en su época y en su estilo.
¿La arquitectura es arte?
Es el arte que más nos afecta. He pensado muchísimo en eso, porque creo que A Coruña es extraordinaria por el paisaje natural, pero el hombre no ha contribuido mucho a hacerla maravillosa, es el sitio de Galicia donde peor se construye. La arquitectura es arte, pero afecta adonde vivimos, si los arquitectos se someten a las imposiciones de los promotores inmobiliarios, si no ponen mucha fuerza en defender su creatividad, no pueden desarrollarla.
¿Le gusta viajar?
Pues sí, pero no me atraen nada las playas del Caribe y esos oasis artificiales; me aburro y me deprimo en esos sitios. Lo que más me satisface son los cruceros, porque no te da tiempo a aburrirte, aunque tienen un problema, cuando hay una ciudad con much arquitectura, con mucho pasado –acabo de estar en San Petesburgo con un crucero–, dos días no es nada.
¿Aceptó bien el teléfono móvil?
Muy bien, entre otras cosas porque en mi casa del pueblo no tenía teléfono fijo. El móvil ha sido un beneficio enorme para Galicia; en cambio, no soy partidario de que se pueda utilizar cuando se conduce, es muy peligroso.
¿Utiliza el PC portátil?
No demasiado. Me ha cogido ya un poco mayor; soy de llevar una agenda y un bolígrafo.
