Martes 17.06.2008
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| Senén Barro, por la izquierda, el alcalde Sánchez Bugallo, Socorro García, Conde Roa y Cecilia Sierra FOTO: Fernando Blanco |
No habrá pronunciamiento como tal del Consello Económico e Social (CES) de Santiago, pero en la sesión monográfica de ayer en torno al pacto de Medicina quedó patente la preocupación que éste genera en todos sus miembros, un rechazo compartido de forma generalizada en Santiago tanto dentro como fuera de la Universidade (USC). El rector, Senén Barro, compareció ante el CES a petición propia para explicar los detalles del acuerdo, consciente, reconoció, de las críticas que éste le ha costado, y comprometiéndose a "ser especialmente sensible a estas opinións coa idea de chegar ao mellor desenvolvemento do acordo para os intereses da USC e da Facultade de Medicina".
Tras el encuentro, el alcalde no quiso entrar a valorar las explicaciones del rector, pero agradeció su argumentación "con detalle e sincera de por que cree que o pacto es beneficioso para a USC". En cualquier caso, reconoció que todas las partes del CES evidenciaron que "a preocupación é unánime" ante un acuerdo en el que ven "un intento claro de segregar os estudos de Medicina".
En su comparecencia, que se suma a otras anteriores ante diversos colectivos, Barro puso sobre la mesa los antecedentes del acuerdo, que se remontan a una negociación a tres bandas, en 2007, entre la Universidade da Coruña, el por entonces hospital Juan Canalejo y la USC. Con posterioridad, a instancias de aquel proceso, se llegó a la firma de un protocolo entre las tres universidades y Educación y Sanidade, con el objetivo de crear la figura del colaborador docente, pero que no llegó a desarrollarse.
Para el portavoz del grupo municipal del PP, Gerardo Conde Roa, estos antecedente deben llevar a "revisar cuál fue el comportamiento del Bipartito" en cuanto a la docencia de Medicina y llevar a cambiar las críticas al respecto al actual Gobierno de la Xunta. Y es que el propio rector ha llegado a señalar que si la Consellería de Sanidade lo quisiese, sería posible una solución a la docencia práctica de Medicina sólo bilateral, entre USC y Sergas, evitando la participación de las otras dos universidades gallegas, el principal foco de preocupación en Santiago, que ve una puerta abierta a la segregación de esta carrera, a través del tantas veces reclamado segundo ciclo en A Coruña.
Casi tres horas
En la sesión, que se prolongó durante casi tres horas, la réplica más larga a Barro se la dio Conde Roa, que ratificó la postura del grupo municipal popular en contra de un pacto que otorga la dependencia administrativa de los médicos docentes de los hospitales de A Coruña y Vigo a las respectivas universidades de ambas ciudades.
Hasta ahora, estos médicos dependían por completo de la USC, a través de un contrato. En adelante, la Facultade de Medicina sólo mantendrá la adscripción académica y cederá la administrativa, a través de una nueva figura que, señala Conde Roa, es difícil de aplicar jurídicamente y evidencia una cesión de poder de la USC. "El pacto perjudica seriamente los intereses de la USC. La Universidade de Santiago no puede seguir cediendo en este camino de difuminar cada vez más su titulación de Medicina", insistía anoche el popular al término de la reunión.
Los miembros
··El CES local reúne a los tres grupos municipales, sindicatos, representantes de empresas y Cámara de Comercio y la propia USC .
