Lunes 20.04.2009
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| De izquierda a derecha, Ángel Besteiro, capataz del sector Vilalba; Andrés Lema, jefe del sector en Viveiro, y el capataz José Luis Bernárdez, en Viveiro |
Los 250 operarios de Begasa sobre el terreno en Lugo se enfrentaron a las condiciones más extremas, y redujeron las 160.000 incidencias del viernes a 1.500 ayer a última hora. Bajo la batuta del centro de control de Lugo, convertido en comité de crisis, hombres como Ángel Besteiro, capataz del sector Vilalba, lucharon contra los elementos para que regresase la luz a los hogares.
Según Besteiro, para su equipo "lo más difícil fue el acceso a las zonas de reparación de las líneas", pues hubo que "dedicar más tiempo a retirar árboles de los caminos", para llegar a los tendidos. No ayudó el tiempo: "vientos fuertes, mucha lluvia y el domingo por la noche nos cayó una nevada tremenda y casi no podíamos andar". Andrés Lema, jefe del sector Viveiro, pidió "comprensión" a los afectados: "hacemos todo lo que podemos y más". En Xerdiz, Ourol, "llevamos trabajando 40 personas más de un día y medio para restablecer el suministro a una media de 100 hogares". José Luis Bernández, capataz en Viveiro, dijo que "yo en casa no tengo luz, entiendo la situación de los clientes, pero tienen que entender que lo sucedido es una catástrofe y hacemos lo posible para solucionar el problema de inmediato".
