Lunes 08.03.2010
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Puede irse de viaje oficial el presidente del Xunta a América con la satisfacción del deber cumplido. En las últimas semanas se ha empleado a fondo para poner las bases del futuro del sistema financiero gallego, afectado como en todo el mundo por la crisis económico-financiera que en España aún parece no haber tocado fondo. Tiene también la fortuna de poder cruzar el charco después de que al fin se haya resuelto felizamente el caso del niño obeso de Ourense. Podrá pues, sentirse un poco más relajado para abordar con tranquilidad los también importantes asuntos que atañen a nuestros paisanos de ultramar.
Para la comparecencia de hoy no espero sorpresas. Porque en este asunto no se pueden tomar decisiones por decreto, manu militari y fusilar al amanecer del día siguiente a quien no esté de acuerdo. Quienes piensan que se puede actuar aquí como Chavez en Venezuela nacionalizando los bancos que no le son simpáticos están muy equivocados. Feijóo tuvo el acierto de plantear abiertamente el asunto, pedir opinión a todos y ahora podrá hacer una propuesta. Como es obvio, lo que diga y haga estará en consonancia con lo que señale la ley, con la actual y a partir del 1 de enero con lo que disponga la que apruebe a fin de mes el Parlamento. Pienso que ahora es cuando estamos verdaderamente en el inicio deun proceso que probablemente acabe, es difícil establecer plazos, con una nueva entidad suma de las dos aunque por el camino puedan establecerse alianzas, dentro y tal vez fuera de Galicia. No descartemos nada, porque es evidente que sin solvencia la galleguidad no existe.
