Sábado 12.12.2009
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Urquiola, Casón, Mar Egeo, Prestige... Son los nombres de los buques que han derramado sustancias peligrosas y contaminantes frente a las cosas gallegas en las últimas décadas. El intento de las autoridades por controlar los buques peligrosos y por establecer un corredor de seguridad marítimo no han reducido el tráfico de mercancías peligrosas. Durante la última década, 132.738 barcos cargados con estas sustancias han transitado frente a Galicia.
Lejos de reducirse, su volumen se ha ido incrementado cada año hasta 2008, cuando se produjo un pequeño descenso. De acuerdo con el Informe Anual de Salvamento Marítimo, el año pasado uno de cada tres buques de mercancías identificado por el dispositivo de separación de tráfico transportaba mercancías peligrosas: 14.347 de un tráfico total frente a Galicia de 42.354. Cinco barcos de riesgo transitan cada día por aguas gallegas.
Las estadísticas de la última década tienen marcada en negro una fecha: 2002. El 11 de noviembre de aquel año el Prestige sufrió una vía de agua. Días después, Galicia vivía la última de las mareas negras que cíclicamente la golpea. Las promesas de seguridad y de control de buques de riesgo amparados en banderas de conveniencia no han reducido la circulación de mercancías peligrosas frente a la comunidad, de acuerdo con los datos oficiales. el año pasado la cantidad aumentó respecto a aquel año en 1.901 buques.
El récord de Tarifa
El mito de la bravura del mar gallego simbolizado en la Costa da Morte también se traslada a las cifras, pues los tres corredores marítimos controlados por el dispositivo de separación de tráfico marítimo de Fisterra son los que mayor carga relativa de mercancías peligrosas soportan de España. El 33,8% registrado el año pasado supone once puntos menos que Tarifa y quince que Cabo de Gata. De los 37.531 buques que pasaron frente a éste último, tan sólo 6.840 transportaban materiales de riesgo. En el caso de Tarifa la cifra es la más alta: 23.353 de un total de buques de identificados de 106.332. El Estrecho es el punto caliente del tráfico marítimo estatal.
Durante la catástrofe del Prestige se suscitó el debate en torno a la necesidad o no de contar con puertos refugio, después de que la Administración decidiese alejar el buque de la costa, hundiéndose mar adentro, cuestión que todavía, siete años después, se encuentra en los tribunales.
Plan de Contingencias
El Bipartito aprobó en 2007 un Plan Territorial de Contingencias que mantiene en secreto los puertos refugio, una figura recomendada por la Organización Marítima Internacional, si bien cualquier bahía natural puede ejercer como lugar refugio en caso de necesidad. De acuerdo con el plan, el mando único en caso de una emergencia similar recaería en manos del Conselleiro de Presidencia, que se situaría por encima, por tanto, del subdirector general de Seguridad, Tráfico Marítimo y Lucha contra la Contaminación, dependiente de Marina Mercante y, por tanto, del Ministerio de Fomento.
. ddominguez@elcorreogallego.es
Dos 'autopistas' específicas
Pese a que Galicia asistía cada año al tránsito de millones de toneladas de materiales peligrosos que ponían en riesgo no sólo su costa sino también su actividad económica ligada al mar, antes del Prestige tan solo existían dos corredores frente a la costa. El más cercano a la costa, en dirección norte, y el más alejado, en dirección sur.
Después de la catástrofe de 2002, las autoridades se centraron en dotar de más medios de protección y lucha contra la contaminación a Galicia. Sin embargo, una de las medidas menos publicitadas fue la de reorganizar el tráfico marítimo y separar a los buques con mercancías peligrosas a granel del resto de barcos. De esta forma, se reducía el riesgo de que un problema generase problemas a todo el tráfico frente a la costa gallega.
Para ello, el Gobierno decidió duplicar el número de carriles: dos en dirección norte y dos en dirección sur. Así, los buques peligrosos transitarían por una única vía.
Las más cercanas de estas autopistas se sitúan a 21,7 millas de Fisterra (40 km) y a 28,3 (52,4 km). Más allá, ya en dirección norte, se encuentran los dos siguientes pasos: a 35,5 millas (65,7 Km) y 39,5 (73 Km).
La normativa internacional establece la obligatoriedad para los barcos de reportarse al Servicio de Tráfico Marítimo de Fisterra cuando se encuentran entre cabo Vilán y el propio cabo de Fisterra, informan desde Sasemar .
Un simulacro de accidente cada año
·· El plan de contingencias establece la obligatoriedad de realizar, al menos una vez al año, un simulacro de "incidente",; cada trimestre, uno de despliegue de equipos; cada semestre, uno de escritorio; y bimensualmente, uno de notificación.
Recelos al control de telecomunicaciones
·· Los oficiales radioeléctricos muestran recelos an