Lunes 20.04.2009
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| Vista de la factoría de aceite de Bunge Ibérica situada en el fondo de la ría herculina de O Burgo, donde fue construida en 1968 FOTO: Almara |
La falta de rentabilidad económica en los últimos tres años es la razón que esgrime la empresa Bunge Ibérica para cerrar su factoría ubicada en el fondo de la ría herculina de O Burgo, la que viene contaminando desde su instalación en 1968, entonces como Kelsa (Koipe Elosúa S.A.) y que posteriormente se conoció hasta hace poco como Moyresa.
Mientras el estupor reina entre los 49 trabajadores que recibieron el martes la noticia, tanto el Ayuntamiento de Culleredo, donde se encuentra la factoría, como los dos sindicatos representados, CCOO y CIG, rechazan que la rentabilidad sea la causa para el cierre que se anuncia de forma irrevocable, sino el temor a que la empresa sea multada por su constante contaminación a la ría, aún no resuelta, e incluso que sea imputado alguno de sus directivos por delitos de carácter medioambiental.
El alcalde de Culleredo, Julio Sacristán, tras reunirse ayer con los tres delegados sindicales -la empresa no tiene comité- para escuchar de primera mano la decisión que les trasladaron los dirigentes de Bunge llegados de Barcelona, espera mantener una conversación con la empresa para que revoque su decisión.
Habrá negociación sindical
Los tres representantes laborales (dos de CCOO y uno de la CIG) ya fueron convocados por la dirección de la empresa para iniciar la negociación de los finiquitos de los trabajadores, según anunció ayer el secretario comarcal de la CIG, Paulo Carril. La primera de las reuniones tendrá lugar el 7 de abril, y una semana después habrá otra, que en principio podría ser definitiva.
Tanto Carril como su homónimo en el cargo de CCOO, José Manuel Lado, avanzaron ayer que, de entrada, no admiten las razones aportadas por la empresa y que las negociaciones van a ser intensas y difíciles, sin descartar movilizaciones en defensa de los puestos de trabajo. Además, recuerdan que hay varias empresas auxiliares o contratas de transportes que pueden afectar a otros 300 empleados externos si finalmente Bunge Ibérica continúa con su plan de cierre.
Sin embargo, todas las partes -empresa incluida- coinciden en que el cambio de ubicación de la factoría es la mejor solución para frenar los vertidos a la ría de O Burgo, pero desde los sindicatos critican que Bunge Ibérica renovó recientemente las factorías de Portugalete y Cartagena y no lo hizo con la de Culleredo, a pesar de producir mil toneladas diarias de aceites y derivados.
El cierre, si se lleva a cabo como todo parece indicar, será no obstante un alivio para la contaminación de la ría de O Burgo, que podría tener una nueva perspectiva para el marisqueo, una vez que además entre en funcionamiento a finales de 2009 la esperada depuradora de Bens.
. amartinez@elcorreogallego.es
"Podía seguir si cumple la legislación"
Una de las voces más críticas en estos últimos años con la factoría Bunge ha sido la cofradía de pescadores de A Coruña al hacerla responsable de la mayor parte de los vertidos contaminantes que impiden que la ría tenga arenales aptos para criar moluscos para el consumo.
"Me parece mal que aprovechen la cuestión de la crisis para cerrar esta empresa", declaró ayer el patrón mayor, Manuel Cao, al conocer las intenciones de Bunge Ibérica, y manifestó que "podía seguir ahí si cumple la normativa medioambiental vigente".
"Es injusto para los trabajadores, que espero tengan una recolocación, porque es conocido que la empresa tenía el respaldo de la Autoridad Portuaria para trasladarse al puerto exterior", puntualizó Cao, quien sobre el estado de la ría comentó: "Veo que la Unión Europea actúa con más celeridad que nuestra justicia, que aún no tramitó las quince denuncias presentadas por vertidos" .
Advertencia La Consellería de Medio Ambiente hace seis meses amenazó con cerrar la factoría si no mejoraba su depuración de vertidos. Pareció que la empresa tenía la intención de hacerlo, pero ahora sus dirigentes dan marcha atrás a ese proyecto.
Alternativa Según fuentes de la empresa, la posibilidad de un traslado de la factoría al puerto exterior de Punta Langosteira era viable, pero esperar unos cuatro años para la reubicación requeriría una inversión excesiva para adecuar las actuales instalaciones a la normativa .
