Lunes 20.04.2009
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Cientos de personas, entre ellas decenas de policías con uniformes de gala, despidieron ayer en Burela al agente Rodrigo Maseda, que murió el pasado viernes en la ensenada del Orzán cuando intentaba salvar la vida del estudiante eslovaco Tomas Velicky.
Hasta la capilla ardiente, instalada en la Casa da Cultura de Burela, se acercó el secretario de Estado de Seguridad, Ignacio Ulloa, que antes del traslado de los restos mortales del agente Rodrigo Maseda hasta la iglesia parroquial de la localidad le impuso la Medalla de Oro al Mérito Policial a título póstumo.
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