Lunes 20.04.2009
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| El sueño de Tío Gilito, versión ‘Cuéntame’: Ricardo Pereira nos enseña 100.000 pesetas de Narón FOTO: Kiko Delgado |
En los años 80, una moneda de 100 pesetas perdida en el patio del cole relucía como auténtico tesoro pirata. Te convertías en el jefe: podías comprarte Bollycaos, chupas rellenos de chicle y regalices picantes para todos. Aquellas monedas de antaño se cambiaron en los bancos o se conservaron en huchas, tras la llegada del euro. Pero en Narón ha resucitado la rubia. Los comerciantes le han hecho un boca a boca a la peseta. Y desde diciembre, todo aquel que ponía un pie en municipio pudo pagar como en viejos tiempos.
Y con la campaña estilo Cuéntame, el comercio naronés ha recaudado 1,08 millones de las antiguas pesetas. Calderilla y billetes por ese valor dormían en huchas o bajo colchones en toda la comarca. Y sus propietarios las reutilizaron para las compras más variopintas: desde comida para un mes en un supermercado, hasta todos los balines de una armería. Ricardo Pereira, portavoz de la Asociación de Comerciantes de Narón, recalca que "nuestra iniciativa es novedosa en Galicia porque nunca se reunieron tantos establecimientos". Se juntaron 49 locales de todos los sectores: "Desde una armería, hasta agencias de viajes, clínicas dentales y ópticas". Y atención al top de ventas en antiguas pesetas: el 36% de las compras se realizaron en ferreterías y electrodomésticos.
"Nos hemos llevado una agradable sorpresa, pensábamos que la gente se gastaría las pesetas en un periódico pero al final se han realizado grandes compras", indica Ricardo Pereira. Desde la persona que se dejó 40.000 pesetas en un supermercado. "Hasta la que se compró un ordenador portátil de 70.000 pesetas en billetes", narran los comerciantes. Ricardo carretó ayer los billetes hasta el Banco de España, en A Coruña, a bordo de bolsas y mochilas. "Y nos cruzamos con una asociación de Pontevedra, con una campaña similar, y que llevaba una carretilla de monedas", se ríe Ricardo.
Pero la campaña de la rubia naronesa nos arroja una realidad incontestable: un mundo paralelo oculto bajo el somier. Historias entre nostálgicas e irónicas: "Una persona se encontró 10.000 pesetas en el bolso del abuelo, muchos tenían sobres olvidados bajo el colchón. ¡Y los billetes estaban impecables, como sacados del banco!". Se han cumplido tres objetivos. Primero: promoción del comercio naronés, con tiendas especializadas como las de pesca que atraen a toda A Mariña. Segundo: gancho para nuevos clientes de toda la comarca. Y tercero: "Un valor añadido para las monedas escondidas, y en plena crisis".
Todas las tribus de la peseta han pasado por Narón: retros de los 70, Tíos Gilito... y sibaritas. Como aquel hombre que acercó 2.000 pesetas "en monedas de plata, edición de coleccionista". O el que se encariñó con los billetes de 500 de Rosalía de Castro.
De una clienta en una peluquería
Porque más de uno guardaba sacadas doradas, en la despensa o junto a la almohada. Como las 75.000 pelillas recaudadas en una peluquería, aportadas casi en exclusiva por una clienta. ¿Cuántas pesetas dormirán en Galicia? ¿Cientos de millones? .
