Lunes 20.04.2009
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Santiago. La Universidade da Coruña (UDC) se siente agraviada. Su rector lo dejó ya claro hace un par de semanas con su abstención en la votación del plan de financiación 2011-2015 en el Consello Galego de Universidades, y ayer quiso reiterarlo pese a finalmente apoyar con su firma el nuevo marco. "[A UDC] merece un trato equilibrado e xusto que permita a converxencia entre o sistema universitario galego e remate coas diferenzas históricas entre os campus galegos", advertía en casa solo unas horas antes de posar tras la firma del plan junto a sus homólogos de Santiago y Vigo, el presidente de la Xunta y los conselleiros de Educación Facenda y Economía.
En 2011, el Ejecutivo ha mantenido el reparto histórico, que otorga más del 40% a la USC, un 29,79% a Vigo y un 27,4% a la UDC. Las pautas para años posteriores se seguirán negociando hasta julio y Barja espera que el resultado final sea más ventajoso para su institución.
Entre tanto, la UDC encarará un ejercicio con algo menos de 130 millones de euros, un 5,8% menos que en 2010. "Para o próximo bienio aplicaremos recursos extraordinarios, pero a excepcionalidade non se pode asumir como norma", añade el vicerrector de economía, Ángel Fernández.
En Vigo los ánimos están más calmados. Su consello de goberno aprobó ayer unos presupuestos que caen algo menos, un 4,6%, rozando los 168 millones de euros. "Vai ser un ano duro", reconoce su rector, Salustiano Mato. La USC sigue trabajando en sus cuentas, cuya aprobación final deberá esperar a enero.
