Jueves 16.04.2009
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| Uno de los detenidos en el marco de este operativo escoltado por un agente de la Guardia Civil FOTO: Antonio Hernández |
El nuevo curso judicial en Fontiñas ya incluyó ayer una nueva rueda de declaraciones de al menos una decena de representantes de las firmas imputadas en la trama de la denominada operación Trucarro. Como ya que publicó este diario, la detención el pasado febrero de dos responsables de concesionarios de automóviles situados en las afueras de A Coruña elevó a 50 el número de arrestos practicados en el marco de la operación, que, dirigida por el magistrado Javier Míguez, titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Santiago de Compostela, ayer en funciones de Guardia, se puso en marcha el pasado septiembre con las detenciones del alemán Johann Grimm, propietario de la firma Truck and Car Tecnology, y cuatro de sus empleados.
Esta intervención tiene como objetivo esclarecer la manipulación de los cuentakilómetros de vehículos de segunda mano que se vendían posteriormente como kilómetro cero, alterando así al alza su precio de mercado. Las operaciones ilícitas afectaron, según los investigadores de la Guardia Civil, a una cantidad ingente de compradores.
Fuentes próximas al caso, que tendrá continuidad judicial en las próximas fechas, precisaron que todas las actuaciones desarrolladas hasta la fecha en el marco de este operativo se llevaron a cabo por la práctica totalidad de la geografía de la provincia de A Coruña, donde se investigó a un mínimo de 26 empresas y se practicaron 40 registros, aunque las consideradas detenciones principales se efectuaron en Negreira, Ferrol, Carballo, Ordes, Noia, Arteixo, Santiago, A Coruña, O Milladoiro, Oleiros y Culleredo.
Perjudicados
·· Un auto del juez Míguez rechaza la presentación como acusación particular de la Asociación Provincial de Talleres de La Coruña, pues considera como perjudicados a los compradores de los coches presuntamente trucados, pero no a la asociación.
Documentación
·· La mentalidad germana de Johann Grimm le hacía llevar los archivos de los trucajes que supuestamente realizada de una forma muy meticulosa, lo que aportó a los agentes de la Guardia Civil que asumieron el caso pruebas contundentes relativas a la investigación de los hechos .
