Lunes 15.03.2010
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Actualizado 21.18
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Ante la amenaza del umbral de la pobreza que ahoga las rentas más bajas, lo que podría parecer una obviedad se ha convertido en una reclamación: la inclusión en el mercado laboral como instrumento contra la pobreza. Es la fórmula que ha planteado UGT-Galicia, que reclama un plan gallego de inclusión con acciones destinadas a la ampliación y mejora de las infraestructuras organizativas de los ayuntamientos así como del capital humano. A partir de ahí, cuando el salario laboral no resulta suficiente para satisfacer las necesidades básicas del individuo y se cierne la pobreza, se impone un sistema de protección social que ayude a paliar en la medida posible estas situaciones de mínimos. Para UGT, el establecimiento de la Renta de Integración Social de Galicia (Risga) no está resultando operativa porque consideran que esta prestación debería configurarse como un derecho subjetivo y no de dotación presupuestaria. Partiendo de los últimos datos que aporta el Instituto Galego de Estadística, sobre el escaso avance en la correción de las desigualdades, el sindicato ha concluido que todos los supuestos de marginación y de dificultades de inserción laboral cuentan con un denominador común que es la carencia o dificultad de acceso al empleo, que implica ausencia de unas rentas mínimas.
La evolución de la sociedad actual, del sistema económico y del mercado de trabajo señala el referido sindicato que está creando nuevas y muy variadas situaciones de exclusión, que amenazan gravemente el bienestar y la igualdad de oportunidades. El sindicato advierte de que temas como la exclusión, la dignificación de los derechos laborales o la solidaridad con los países que lo necesitan son temas que en ocasiones están en un segundo plano y que con frecuencia parece que no interesan demasiado. Una de las principales repercusiones de la globalización es para UGT la que se produce en las condiciones laborales, con la vuelta atrás en el reconocimiento de los derechos y la vuelta a convertir el trabajo en una mercancía que se compra donde sea más barata o donde se considere más rentable. El sindicato cree que temas como la dignificación de los derechos laborales se están dejando de lado en ocasiones y para incidir en esta circunstancia pondrá en marcha este mes una campaña en las principales ciudades.