Martes 17.06.2008
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Santiago. Tener que devolver por orden de Moncloa 2.600 millones de euros en un lustro, al tiempo que se recorta la capacidad de endeudamiento en la lucha contra el déficit es más que una amenaza para las cuentas públicas de Galicia: hablamos de poner en peligro la inversión pública que puede contribuir a sacar a la comunidad gallega de la crisis con mayor celeridad, y no solo eso, pues, vía recortes sobre reducciones anteriores, se amenaza al mismísimo Estado del Bienestar. Desde EL CORREO GALLEGO se convocó un brainstorming, una tormenta de ideas, con algunos de los principales economistas de cabecera en Galicia. La pregunta era clara ¿puede permitirse la comunidad pagar esta dolorosa en el contexto actual? La respuesta es compartida y contundente: ni es el momento ni la fórmula debería ser el pago al contado a cinco años. Esperar a que mejore la economía no sería descabellado y, si se paga a diez años, mejor.
La posición de la Xunta en esta batalla por el futuro financiero de las comunidades autónomas recibe el aval de Roberto Pereira, presidente del Consello Galego de Colexios de Economistas, institución que representa a 4.000 profesionales de los números en la comunidad; de Venancio Salcines, presidente de la prestigiosa Escuela de Finanzas herculina; también Santiago Lago Peñas, profesor de Economía en la Universidade de Vigo; y Alberto Vila Porto, economista y a su vez secretario de la recién constituida Asociación Galega Empréndeo (ASGE). Con distintos matices, está claro que chocan contra la posición intransigente del Gobierno de Rodríguez Zapatero.
UN PERJUICIO ENORME. Roberto Pereira está convencido de que, si se siguen las tesis del Ministerio de Economía y Hacienda, "se puede causar un perjuicio enorme a Galicia", y todo a pesar de que se parte de "un error no imputable a la Xunta, porque se trata de corregir una transferencia realizada por el Gobierno central". Sostiene que "por ello, porque el error es ajeno a Galicia, debería haber cierta flexibilidad". El también decano de los economistas coruñeses recuerda así mismo que "la Xunta no niega la devolución, sino que pide cierto margen para hacerla".
UN ANÁLISIS A LA GRIEGA. Venancio Salcines es más duro y realiza una comparación que, aunque cáustica, viene a cuento y es ilustrativa: "Si el Gobierno español estaba dispuesto a poner más de diez mil millones de euros para evitar el colapso de Grecia, respondiendo a la llamada de Alemania y Francia, ¿no debería actuar con la misma diligencia para evitar el colapso en algunas comunidades autónomas?".
Salcines sostiene que, al igual que se trabajó para responder a las demandas de la Unión Europea, jugando en el equivalente a la Champions League de fútbol, ahora el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero "juega en casa y debería mostrar la misma generosidad". Para el responsable de la Escuela de Finanzas, que forma cada año a una nueva elite financiera con sello gallego, los recortes, esta devolución, sumada a la reducción del déficit, supone "una agresión contra el Estado del Bienestar en Galicia y frena la inversión pública".
Por eso entiende y comparte la posición del titular de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, quien "está obligado a mirar por Galicia, a cumplir con su papel de presidente" al ir en contra de la intransigencia de Moncloa, demandando un aplazamiento a las devoluciones, sin excusas y sin negarlas.
FALLO AJENO Y ATENCIÓN AL AÑO ELECTORAL. En términos similares contestó a este periódico Santiago Lago Peñas, quien recordó que "el origen de todo se halla en un error de cálculo del Gobierno central, bastante justificable en el caso de los presupuestos para 2008 pero bastante menos en 2009".
Este profesor de Economía de la Universidade de Vigo alega que "el problema no es exclusivo de Galicia. De hecho, en la mayoría de las comunidades autónomas los esfuerzos deberán ser mayores, bien porque tienen que reducir más su déficit público, bien porque deben devolver más recursos en términos per cápita".
Es por ello que Lago cree "difícil de entender que las comunidades no estén siendo más duras en las reuniones del Consejo de Política Fiscal y Financiera. Quizás el hecho de que la mayoría de los consejeros autonómicos que allí se sientan pueden ya no hacerlo antes de un año ayude a comprenderlo: 2011 es año electoral y de remodelación de gobiernos".
Lago apoyó "la idea de insistir en la demanda de que la devolución se dilate en el tiempo, que el Parlamento gallego respalde esta estrategia y que la Xunta reconozca que el problema no es achacable al Bipartito, que hizo lo que el resto de comunidades: hacer sus presupuestos para 2008 y 2009 con las cifras de ingresos que comunicó el Ministerio".
APOYO A LOS EMPRENDEDORES. Alberto Vila, por su parte, cree que "ha llegado la hora de la ética, de revisar las previsiones con sensatez, en lugar de hacer recaer la carga de los errores en los eslabones más débiles de la generación de riqueza. Es la clave de la solución". Desde ASGE proponen que "es el tiempo de impulsar a los micro y pequeños empresarios, verdaderos creadores de empleo, sin eufemismos y palabras huecas". Se acabó el "enmascarar" la situación "en los ciclos expansivos por flujos monetarios generosos". Señala que en "tiempos de burócratas" los "dispendios deberán revisarse". Vila Porto cree que "ha llegado la hora de la ética en la gestión... la Historia actuará de notario".
Venancio Salcines, presidente de Escuela de Finanzas

P¿Es justo que por el error en Madrid deban pagar ahora todos los gallegos?
r No es momento de plantearse si es justo o no para Galicia, sino en términos de si es oportuno. Y no lo es, ni remotamente. El pago al contado de estas anualidades bloqueará el crecimiento económico de la comunidad gallega y contribuirá a que se ahonde la brecha histórica que la separa de la media estatal. Se pondrán unos lastres muy fuertes al proceso de convergencia de Galicia con el resto de España.

P¿Qué supondrá para Galicia tener que abonar estos 2.600 millones en las condiciones que marca Moncloa?
rSi se hace la devolución tal y como especifican desde el Gobierno, y parece que salió adelante en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), el resultado será que se estrangulará la liquidez de la Xunta de Galicia, que no tendrá más remedio que afrontar esta situación con una doble solución: recortar el gasto público e incrementar a la vez la presión fiscal.
Santiago Lago Peñas, Profesor de Economía en la Universidade de Vigo

P¿Puede soportar Galicia el doble golpe de reducir el déficit y hacer este reintegro?
r El dinero hay que devolverlo, eso está claro. En cinco años, dice la ley. El problema es que es mucho dinero y que la devolución se superpone a la obligatoriedad para Galicia de reducir muy sustancialmente su déficit hasta el año 2013. Combinar ambos procesos puede resultar insoportable para mantener los servicios públicos en el nivel de calidad que hoy conocemos en la comunidad.
Alberto Vila Porto, Secretario de la Asociación Galega Empréndeo (ASGE)

P¿Quién es culpable de la situación?
r Cada comunidad autónoma podrá incurrir en un déficit del 1,3% en el 2011 y el 2012 y del 1,1% en el 2013, siempre que presenten o actualicen sus planes económico-financieros. Esta situación, creada como consecuencia de un escenario de contracción económica, parte de una visión errónea de la dinámica de los mercados a la hora de elaborar presupuestos. Todas las administraciones deben asumir su responsabilidad en el ajuste.
