Lunes 20.04.2009
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Tras el aluvión de críticas, la empresa concesionaria de la autopista salió ayer al paso para asegurar que, a pesar de que tan solo existía alerta verde en las previsiones meteorológicas, se extendió sal en la AP-9 a partir de las 22.00 h del pasado lunes y a las 05.00 horas del martes, es decir, dos horas antes de que ocurriese el primero de los accidentes que provocó una reacción en cadena y colapsó la autopista y al que siguió otro 75 minutos después en sentido contrario.
Audasa asegura que a partir del momento de las colisiones múltiples ya se tomaron las primeras medidas para cortar el tráfico. La concesionaria de la autopista atribuye los accidentes en los que resultaron implicados unos cuarenta vehículos a primera hora de la mañana del martes a una "repentina" granizada y asegura que la incidencia aparecía reflejada en los paneles informativos.
La empresa, que ayer estuvo en el centro de todas las críticas por su falta de previsión, explicó que debido al suceso no se cobró el peaje a los usuarios y que se puso en marcha el plan de viabilidad invernal.
Las retenciones llegaron a alcanzar hasta siete kilómetros y los cortes de tráfico se realizaron en los dos sentidos, en dirección a Santiago y hacia A Coruña durante casi cuatro horas.
En los accidentes múltiples se vieron implicados numerosos coches y camiones que realizan ese trayecto precisamente al principio de la jornada laboral. El atasco retrasó la llegada a los puestos de trabajo de los usuarios que se vieron sin salida y el Parlamento tuvo que retrasar el inicio del pleno, a la espera de los diputados atrapados
