Martes 21.05.2013
| Actualizado 12.00
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Los adjudicatarios de los 2.325 megavatios (MW) del concurso eólico gallego tienen una preocupación más sobre la mesa. Mientras el proceso de autorizaciones administrativas avanza viento en popa para estar resuelto antes de final de año, algunos de ellos están pidiendo que incluso se eche el freno. Y es que ya no es solo la incertidumbre de no saber cuánto cobrarán de prima algún día, o si no percibirán nada, e incluso carecer de una idea del momento en que podrán poner en marcha la instalación. Ahora el temor viene por el impuesto de transmisiones patrimoniales (ITP), pues Galicia es la única comunidad que lo aplica al sector eólico... y el recargo a cambio "de solo un papel", comenta un afectado, es lapidario.
Tanto, que ya hay firmas que se plantean la renuncia a la potencia concedida si se cobra ahora el impuesto. Otra cosa sería cuando giren los parques. No son cuantías bajas y se suman a otros que sí paga el sector en toda España... y al canon que, junto a Galicia, se abona ya en las dos Castillas. El ITP, figura fiscal autoliquidable, afectaría tanto a parques ya autorizados como a los que están en proceso.
