Martes 09.02.2010
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Actualizado 17.53
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| Los anuncios en las farolas son una buena opción para buscar piso |
Al contrario que el héroe griego, ellos no quieren volver a casa, sino que en la mayoría de los casos son jóvenes que aprueban la selectividad en septiembre y salen de su Ítaca natal para estudiar fuera. Y, en eso si que se parecen al heroico Ulises, el primer obstáculo los espera a la vuelta de la esquina.
El Servicio Universitario de Residencias (SUR) cierra las listas de admitidos el 25 de agosto, así que estos estudiantes no tienen acceso al alojamiento público gestionado por la universidad. Este varapalo afecta sobre todo a aquellos que disponen de menos recursos económicos, pero incluso para quienes pueden permitirse vivir en una residencia o colegio mayor privados resulta casi imposible encontrar plaza en septiembre.
Ni Gelmírez y La Rosaleda en Santiago, ni Rialta en A Coruña, tienen habitaciones disponibles. Hace más de un mes que están en lista de espera y la única opción, aseguran, es que algún estudiante renuncie a su plaza. Pero está casi tan dificil como que aquellos que se van a estudiar a la capital gallega consigan una de las dos plazas que quedan en San Agustín o que los que hayan optado por Vigo suplan la única vacante en La Florida.
Este año los únicos que van a tener suerte son los jóvenes que empiecen sus estudios universitarios en Lugo, donde la residencia Abeiro -también privada- esperará al próximo día 1 de septiembre para abrir el plazo de reserva. Parece que hasta los dioses tienen piedad y de vez en cuanto deciden darle un respiro al pobre Ulises.
La que no perdona es la crisis, ese monstruo de diez cabezas que ataca a todos por igual, empezando por las familias. Cada vez son más las personas que tienen dificultades para financiar los estudios de sus hijos y eso comienza a notarse en la demanda de alojamiento universitario. "La crisis se nota mucho, hay sitios donde empiezan a tener problemas para cubrir las plazas", explica el responsable de la Residencia Oregar de Santiago de Compostela.
Ellos no tienen habitaciones libres desde hace más de un mes, pero les consta que en otras residencias están teniendo problemas para cubrir todas sus plazas. Y es que aquí el monstruo de diez cabezas sí que hace distinciones, y las más afectadas son las residencias pequeñas, a las que antes llegaban estudiantes de clase media que ahora quieren gastar menos y optan por alquilar un piso.
No se alquila a estudiantes
Pero el alquiler tampoco es una opción fácil. En medio de la tormenta, Ulises encuentra señales confusas: anuncios en los periódicos, carteles en ventanas y farolas... Aparentemente, hay muchos pisos disponibles, pero no todos los propietarios están dispuestos a que los que ocupen su vivienda sean estudiantes.
En A Coruña, Ourense, Lugo y Vigo lo tienen mucho más fácil, pero en Santiago, la ciudad gallega con más universitarios por metro cuadrado, surgen muchos problemas para encontrar un piso a estas alturas del verano. "Os destinados a estudantes cúbrense practicamente todos nas dúas primeiras semanas de xullo, xa non queda case nada".
Esta situación de la que hablan desde la inmobiliaria Rey es la tónica general en Santiago: el que tiene un buen piso, renueva el contrato para el curso siguiente y se ahorra una nueva búsqueda, y el que no lo tiene quiere dejar el tema zanjado antes de marcharse de vacaciones. Por eso la historia se complica cuando Ulises llega tarde y Penélope ya se ha cansado de tejer y destejer su tapiz.
Encontrar alojamiento en septiembre es muy difícil, a veces casi imposible, pero todos los estudiantes acaban encontrando algo. Seguramente no sea exactamente lo que estaban buscando, pero, como se suele decir, todo el mundo tiene que pagar la novatada.
. galicia@elcorreogallego.es
A la espera de la nota de corte
Andrés Martínez es un Ulises que quería ser médico. Su primera opción era la Facultade de Medicina de la Universidade de Santiago (USC), pero se quedó fuera por un par de décimas. El mes de julio se le escapó de las manos mientras esperaba a ver si en la siguiente lista de admitidos aparecía su nombre, y con tanto lío se le olvidó que para estudiar en Santiago también le hacía falta encontrar un sitio donde vivir. Ahora que es agosto el que se le acaba, duda entre Biología o Matemáticas y sigue sin tener alojamiento para el curso que viene. "Los colegios mayores y las residencias públicas no te admiten hasta que sabes si vas a entrar en la carrera, y para encontrar un piso pensé que tenía más tiempo". Andrés no era consciente de que los estudiantes empiezan a buscar en junio, o incluso antes. Pero ahora lo sabe, y su pequeña Odisea ha empezado ya. Se ha apuntado en la lista de espera de varias agencias inmobiliarias y lleva dos semanas llamando a todos los que ofrecen pisos compartidos en semáforos y farolas. De momento no ha encontrado nada, pero no pierde la esperanza. "Aún estoy esperando a que me enseñen un par de apartamentos, y de todas formas me queda más de un mes". Andrés, como Ulises, confía en sus posibilidades y sabe que aunque tenga que hacer frente al canto de las sirenas y la venganza de los dioses acabará llegando a Ítaca. El curso no empieza hasta octubre y él sabe que va a encontrar piso mucho antes .
Santiago: casi no hay pisos disponibles
·· La búsqueda de piso para el próximo curso es especialmente complicada para los estudiantes que hayan elegido el campus compostelano. En las inmobiliarias apenas se encuentran viviendas disponibles, y muchos propietarios se niegan a alquilar un piso solo durante el curso y buscan contratos que les garanticen ingresos durante todo el año.
Vigo: complicado encontrar residencia
·· En Vigo, encontrar una residencia no será nada fácil para los que esperan a septiembre. Quedan algunas plazas, pero la mayoría ya están completas. Las opciones de alquilar un piso se mantienen casi intactas pero, eso sí, las viviendas que están cerca del campus o son muy caras o ya están cogidas.
A Coruña: difícil vivir en el campus
·· Las residencias universitarias están casi completas, pero los estudiantes no encuentran muchas dificultades a la hora de buscar piso. "Hay muchos en alquiler, aunque cada vez son más los propietarios que los alquilan directamente", apuntan desde la agencia inmobiliaria Rumbo. Les falta decir que los que hay están en la ciudad, lejos de los campus de Elviña y A Zapateira.
Lugo: se mantienen todas las opciones
·· El hecho de que algunas residencias privadas lucenses como Abeiro no abran el plazo de reserva para el próximo curso hasta septiembre facilita mucho las cosas a los estudiantes rezagados. Lugo es además la ciudad donde es más fácil encontrar piso, ya que la mayoría de los propietarios no tienen problemas en alquilar a estudiantes .