Martes 17.06.2008
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| Vehículos implicados en el grave siniestro que tuvo lugar el pasado 17 en el Corredor de O Morrazo |
La muerte de J.M.M.F., un joven de 30 años, vecino de Cedeira, que perdió ayer la vida tras estrellarse contra un árbol en el municipio de Valdoviño, eleva a diecinueve la cifra de víctimas mortales registradas el pasado mes de enero en las carreteras gallegas, incluidas vías y travesías urbanas, balance que empeora el del mismo período del ejercicio anterior, durante el que fallecieron quince personas.
El siniestro que le costó la vida a J.M.M.F. tuvo lugar a las 7.35 horas a la altura del punto kilométrico 24,5 de la AC-566, la carretera que conecta Ferrol con Cedeira, en un tramo situado entre Narón y el denominado Campo do Hospital, en el término municipal de Valdoviño.
Fuentes del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de A Coruña precisaron que este accidente se produjo cuando el joven fallecido, que circulaba solo en un Ford modelo Sierra con matrícula M-9723-MH, perdió el control del turismo, se salió de la carretera, chocó con un árbol y sufrió un vuelco.
Éste fue el tercer siniestro mortal registrado durante las últimas horas en las carreteras de la red viaria de Galicia. De hecho, y como ya publicó este diario, el sábado murieron dos personas en sendos siniestros que tuvieron lugar en los municipios ourensanos de Oímbra y Coles.
El primero se produjo a las 3.00 horas en la OU-1011, la carretera que enlaza Verín con Oímbra), y le costó la vida a José Pedro Mesquita, un portugués de 51 años, vecino de la localidad lusa de Chaves, que pilotaba una motocicleta y chocó contra una valla de protección.
El segundo, una colisión entre dos turismos, tuvo lugar a las 18.15 horas a la altura del punto kilométrico 246 de la carretera Nacional 525, situado a la altura de Gustei, en el municipio de Coles. Como consecuencia del impacto falleció Milagros Batán Soto, de 73 años y vecina de Ourense, mientras que otras dos personas resultaron heridas, una de ellas de gravedad.
Respecto al balance de siniestralidad del mes pasado, destacar que cinco de las víctimas mortales registradas en Galicia eran peatones, cuatro de las cuales tenían más de 60 años (dos octogenarias). Tres de estos cinco atropellos se produjeron en los cascos urbanos de diferentes municipios, y dos de los fallecidos fueron arrollados cuando cruzaban la calzada por un paso habilitado para ello.
La última víctima fue un varón de 68 años que murió después de ser atropellado por un automóvil que conducía por las calles de Ourense un joven que se encontraba bajo los efectos de bebidas alcohólicas e intentaba eludir la persecución de la dotación de una patrulla del Cuerpo Nacional de Policía.
sucesos@elcorreogallego.es
Menos de treinta y cinco años
Siete de la quince personas que fallecieron durante el mes de enero de 2009 en las carreteras interurbanas de la red viaria de Galicia tenían menos de 35 años, según los datos facilitados por la Dirección General de Tráfico (DGT). No obstante, y como ya publicó en su día este diario, la cifra total de víctimas, computando los accidentes registrados en distintas vías urbanas, ascendió a dieciocho. El mayor número se siniestros se habían producido en la provincias de Pontevedra, con siete fallecidos, y A Coruña, con cinco. Hay que destacar, además, que cinco de los muertos eran menores de 25 años .
