Lunes 20.04.2009
Hemeroteca web
|
RSS
La adaptación a Bolonia implica una evaluación periódica de las carreras para comprobar si han cumplido los objetivos fijados. Y uno de ellos es tener una demanda mínima de alumnos. Si no se cumple, el grado en cuestión podría desaparecer. Esto es al menos lo que se ha reiterado durante el proceso de adaptación, aunque una vez concluido, las pautas que se seguirán en las evaluaciones siguen sin estar claras.
La Consellería de Educación señala que el número mínimo de alumnos, junto a otros criterios de viabilidad, deben recogerse en una normativa estatal antes de que la Xunta de Galicia pueda dotarse de un marco propio. En cualquier caso, una orientación podría ser el umbral mínimo acordado para la adaptación a Bolonia, que la Administración educativa y las universidades pactaron en 2007 en 25 estudiantes, tras plantearse en un primer momento el de 30.
Oferta duplicada. La escasez de estudiantes coincide en la mayoría de los casos con oferta duplicada o incluso triplicada, aunque la multiplicación tampoco es sinónimo de aulas a medio aforo en todos los casos. De hecho, otras carreras presentes en las tres universidades gozan de una demanda elevada, dejando incluso a muchos aspirantes fuera. En esta situación se encuentran los grados de maestros o Enfermería, que se repite en los siete campus gallegos. Derecho o Administración y Dirección de Empresas (ADE) son otras clásicas que gozan de una excelente demanda.
