Martes 17.06.2008
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| Alberto Núñez Feijóo, junto a una residente en el centro de la tercera edad de Salvador de Bahía FOTO: pepe ferrín |
Aunque Feijóo está inmerso en "profundizar" en los lazos con la inmigración gallega en su primer viaje como presidente de la Xunta a Sudamérica, no abandona el rastro del reciente e inconcluso capítulo sobre la fusión de las cajas. Desde el Centro Español de Bahía, en una cita a última hora de la tarde con poco éxito de convocatoria, el jefe del Ejecutivo arremetió contra los localismos recurriendo a la anécdota sobre las dudas que le planteó en su visita a Galicia el jefe de Gabinete de Lula Silva sobre los enfrentamientos identitarios en los que se discute sobre las banderas, algo incomprensible, explicó Feijóo, para alguien que pertenece a un país donde "la bandera se lleva hasta en la rueda de los coches". En un salón que se quedó grande para las poco más de cincuenta personas que acudieron a la cita, el presidente se extendió en defender que "Galicia no se entendería sin España" y ligó sus objetivos de "fusión" a los centros gallegos en el exterior para federarlos y convertirlos en un "lobby gallego". La propuesta la realizó Feijóo a escasos metros de la impresionante maqueta del proyecto para ocupar el privilegiado espacio del Centro Español a pie de playa con un imponente conjunto residencial, en una operación que saneará un endeudamiento en el que tienen mucho que ver la creciente falta de interés de los descendientes de la emigración por este tipo de instituciones. Feijóo cumplió con su agenda bahiana participando en la inauguración del auditorio de las nuevas instalaciones del Hospital Español acompañado por una la directiva netamente masculina al frente de una institución que en febrero cumplirá 125 años y que ya cuenta con una placa que recuerda la visita.
. mcastro@elcorreogallego.es
Una jubilación de alquiler en el Pelourinho
Después de dos días en Bahía, la ciudad brasileña en la que el culto pagano a las orishas (deidades africanas) convive con los cultos religiosos en perfecto equilibrio, y después de recoger tres medallas "en nombre de Galicia", Feijóo ya ha comenzado a ejercer de bahianao distinguido. El presidente, que hasta ahora se ha mostrado remiso a realizar previsiones sobre su futuro más allá de lo inmediato, sorprendió a la asamblea de Bahía expresando su deseo de pasar la "segunda etapa de su vida" de alquiler en el distinguido barrio bahiano del Pelourinho, el centro histórico de Bahía declarado Patrimonio de la Humanidad y al que da nombre la columna en la que se ataba a los esclavos para el escarnio público.
Feijóo también ejerce de permanente embajador del Xacobeo 2010 en todos los actos para invitar a acudir a los eventos del próximo Año Santo. La cuarta medalla le llegó ayer de manos de la Asociación Cultural Caballeros de Santiago, donde sus directivos le propusieron una programa de intercambio cultural para contribuir a la difusión de la celebración en un estado donde la comunidad gallega ha encontrado su propia leyenda en Diego Álvarez, el primer gallego que arribó a Bahía a principios del siglo XVI y el responsable de que, después de mezclar animosamente su sangre con las indígenas, sea difícil asegurar que haya quedado algún bahiano sin la impronta genética. La explicación la aportó otro gallego, de Cotobade, y responsable de la Sociedad de Beneficencia, Manuel Antas Fraga .
