Martes 17.06.2008
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| El presidente Feijóo, la conselleira Mato y Villares, presidente del Consello da Cultura, con miembros del Consello de Comunidades Galegas FOTO: Pepe Ferrrrín |
Ni el pleno del Consello de Comunidades Galegas ni Feijóo han querido obviar las demandas para implantar el voto en urna de la emigración que protagonizó los debates más enconados de la última campaña electoral gallega. Ahora como presidente, Feijóo prefiere que la reforma que permanece atascada en una comisión del Congreso vea la luz en las próximas elecciones generales que deberían celebrarse en 2012, después de las próximas municipales. El presidente de la Xunta cree que la elección del próximo Gobierno sería la ocasión para "ensayar" el nuevo modelo y convertir el denostado voto por correo en un "sistema excepcional". De no poder llegar a tiempo a esa cita para garantizar la transparencia de los procesos electorales, en un país en el que el impacto de la emigración en el censo suma tres millones de votantes, el jefe del Ejecutivo gallego da por hecho que habría que comenzar a hablar de "fracaso" de los políticos.
La lejanía de la próxima cita electoral y el carácter institucional de su visita le ha permitido al jefe el Ejecutivo huir de las referencias a la relajada tramitación en la reforma legal necesaria para transparentar la participación de los emigrantes que en las pasadas autonómicas le rebanó uno de los 39 escaños que había conseguido. Para dar luz verde a la reforma, Feijóo cree que tan solo es necesario que haya "voluntad política" con el ánimo de "dignificar" el voto de la emigración en el exterior.
La importancia del debate ha quedado reflejada en las ponencias a debate en el pleno del Consello de Comunidades Galegas clausurado ayer en Montevideo y en el que la Secretaría Xeral de Emigración consiguió reunir al noventa por ciento de las cuarenta entidades que lo conforman. En el apartado dedicado a la galleguidad, la emigración ha incluido como demandas políticas la depuración del Censo de Residentes Ausentes (Cera) y la petición para que los datos del Padrón de Españoles en el Exterior pueda estar, "como instrumento de localización", a disposición de los gobiernos de las comunidades autónomas.
En la misma ponencia ha quedado recogida una primera definición de emigrantes retornados en la que se contempla el requisito de la nacionalidad española previo a la fijación de la residencia. La propuesta contempla la convocatoria de ayudas extraordinarias para asegurar un tiempo mínimo de subsistencia.
. mcastro@elcorreogallego.es
A por los nietos de los pioneros
Feijóo quiere contar con los descendientes de los emigrantes en su proyecto político y para ello pidió ayer, en el remate de su viaje, "un esfuerzo para que nuestras comunidades no se aparten de la juventud". Para conseguir ese efecto sobre la tercera generación que ya cuenta con posibilidades de adquirir la nacionalidad española, el presidente considera que es necesario comenzar la reconversión de unos centros gallegos que no han ido alejándose de los nietos de los pioneros. Aunque ya los conocía como líder de la oposición, Feijóo ha visitado varios de esos centros, cuya subsistencia comienza a tambalearse mientras sobreviven alimentándose de glorias pasadas.
"No perder la identidad que padres y abuelos trajeron de la tierra madre" se ha convertido en uno de los principales objetivos para el presidente de la Xunta. Aunque durante su estancia en Sudamérica no ha concretado cómo se debe llevar a cabo la fusión de los centros gallegos que defiende, Núñez Feijóo parece tener claro que su proyecto para ellos pasa por que sean "más eficaces, más fuertes y más útiles".
Antes que Obama
·· Obama también está en deuda con la emigración gallega, los precursores, según Núñez Feijóo, del We can que traspasó fronteras fueron los gallegos de la diáspora, que en un precursor ejercicio de confianza en si mismos se plantaron ante sus paisanos diciendo "nos podemos".
