Martes 17.06.2008
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| Núñez Feijóo en la rueda de prensa posterior al Consello de la Xunta celebrado hoy FOTO: RAMÓN ESCUREDO |
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, aseguró hoy que él no romperá el mandato parlamentario de aprobar la nueva ley de cajas a finales de diciembre, como acordaron en la Cámara PPdeG, BNG y PSdeG, pese a que la formación socialista ve ahora precipitado el impulso de esta normativa y apuesta por ampliar los plazos para lograr "un gran consenso social".
"Yo cumpliré el acuerdo unánime del Parlamento", advirtió el jefe del Ejecutivo en la rueda de prensa posterior al Consello de la Xunta, donde se mostró muy crítico con la actitud del PSdeG, al que pidió "un mínimo de coherencia", y avisó de que sería "malo" que el PSdeG "supeditase la estrategia de los intereses generales de Galicia a los problemas internos de su partido".
Con todo, resaltó que todavía sería "peor" que a los socialistas gallegos se le "imponga desde fuera" la estrategia a seguir en un asunto trascendental como el futuro de las dos cajas gallegas --Caixa Galicia y Caixanova--. "Sería letal, grave y peligrosisísmo que las decisiones del PSdeG vengan impuestas desde otras latitudes", advirtió.
Aunque no quiso aclarar quien, a su juicio, podría influir en la postura del secretario xeral del PSdeG, Manuel Vázquez, al respecto de su postura sobre las entidades de ahorro, Núñez Feijóo se mostró muy crítico con sus "contradicciones" y recordó que el mismo dirigente que le urgía a "actuar" hace unas semanas, aboga ahora por "sosegar el debate".
"Yo no puedo someterme a las condiciones climatológicas de la política interna del PSdeG", avisó y señaló que, en consecuencia, "debe ser y será respetuoso" con los compromisos alcanzados con las formaciones políticas --en sede parlamentaria-- y con los agentes sociales. "En política hay que ser sensato y estar a la altura de las circunstancias", remachó.
"Aliado" de Vázquez
Pese a las duras críticas contra Vázquez, a quien advirtió de que "no se puede estar en una contradicción permanente", el presidente le tendió la mano al asegurar que seguirá "confiando" en la palabra que el socialista dio "públicamente" en el Pazo de Raxoi --que acogió hoy la rueda de prensa de Feijóo entre los gritos de un grupo de vecinos afectados por las expropiaciones de la Plataforma Logística de Salvaterra-As Neves (Plisan)-- y también en el Parlamento.
"Es mi obligación y lo haré hasta el último instante", incidió Feijóo, quien aseguró comprender "los problemas de todo el mundo" y garantizó a Manuel Vázquez que en él encontrará "un aliado para solventar las dificultades que pueda encontrar". "Pero no voy a jugar con los intereses generales de Galicia", aseguró y resaltó que "no se puede romper el mandato parlamentario" de agilizar la aprobación de la ley de cajas, aunque sí "discutir" las propuestas de cada formación en la ponencia.
"No va contra nadie"
Por otra parte, frente a las voces --como la del alcalde de Vigo, el socialista Abel Caballero-- que le acusan de querer forzar la reforma de la ley de cajas para precipitar la salida del consejo de administración de Caixanova de su presidente, Julio Fernández Gayoso, por su postura contraria a la fusión, Núñez Feijóo recordó que "el tope de edad lo pone la normativa estatal".
"No sé si en toda España hay una confabulación contra alguien, pero imagino que no", ironizó e insistió en que la modificación de la ley gallega será "absolutamente respetuosa con todos" y no irá "contra nadie". "El que piense que esta ley va contra alguien se equivoca, va a favor de todos", apostilló.
En este punto, reiteró su voluntad de "profesionalizar" las entidades y negó cualquier intención de establecer un control político de las mismas. "No habrá políticos en sus máximos órganos sino expertos", aseguró antes de añadir que Galicia no pretende ampliar sus competencias sobre las cajas.
Eso sí, el presidente apuntó que inhibirse de la tutela financiera de las cajas significaría "incumplir" las competencias que le corresponden, a lo que no se mostró dispuesto, y recordó que la Xunta vincula su apuesta por la fusión a que haya garantías de que este movimiento sea solvente desde una perspectiva económica y financiera. "Sólo hay una comunidad que lo haga y es Galicia", apostilló.
