Lunes 20.04.2009
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"En la capital pontevedresa no hay colapso. La Justicia funciona muy bien. Las cuatro salas de la Audiencia Provincial funcionan bien, por encima de la media nacional", asegura tajante el abogado Víctor Manuel Domínguez Fernández, con siete años de ejercicio en la ciudad y perteneciente a una saga de letrados muy conocida en la urbe del Lérez. De hecho, Domínguez subraya que prueba de este comportamiento positivo lo refleja el hecho de que el presidente de la Audiencia Provincial durante los últimos seis años, Manuel Almenar, fue nombrado hace poco como nuevo consejero del Consejo General del Poder Judicial. Algo que "evidencia que su gran labor" no pasó desapercibida en Madrid, apostilla.
Y si Domínguez ve un buen comportamiento en las salas de la Audiencia donde se juzgan casos penales mayores y recursos de apelación a sentencias de juzgados inferiores, en el caso de los juzgados de a pie, civiles y penales, añade que también "funcionan bien". No obstante, aclara que en ellos sí ve "dificultades". "Resuelven en seis u ocho meses los procedimientos. Algunos incluso antes", dice, pero, a renglón seguido indica que el problema general de la Administración de Justicia en España es que sigue como en el siglo XIX. "No se actualizó a los momentos que vivimos. Los medios técnicos son casi nulos. Hay ordenadores y poco más. La firma digital no funciona. Miles y miles de documentos se apilan en suelo, sillas y mesas de los juzgados. Los medios humanos son limitados. Es un problema económico ligado a la política. No se quiere o no se puede invertir en la Justicia", zanja
