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por sus "circunstancias personales"

Fiscalía reduce a la mitad la condena pedida para la ourensana acusada de intentar matar a su marido

La defensa alega falta de pruebas, pide la absolución y mantiene que la "única explicación" a lo ocurrido es que tomase él las medicinas

E.P. OURENSE  | 12.02.2015 
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El fiscal ha reducido a la mitad su petición de prisión para María José G.P., juzgada en la Audiencia Provincial de Ourense por intentar, supuestamente en dos ocasiones en 2013, envenenar a su marido con medicinas antidepresivas y ansiolíticas que ella tomaba. Así, el Ministerio Público pedía 12 años de prisión, pero en sus conclusiones definitivas ha rebajado la petición a seis años, teniendo en cuenta sus "circunstancias personales".

El segundo y último día del juicio de la mujer, residente en una aldea de Vilamarín, ha contado con la declaración de cuatro peritos que detallaron la presencia de benzodiacepinas en las muestras recogidas a su marido. Y, en las conclusiones posteriores, la defensa mantuvo su petición de absolución, mientras la acusación particular ejercida por el Sergas, reclama el pago de 20.155,83 euros por la atención hospitalaria a la víctima.

Por su parte, el fiscal consideró "absolutamente probado" que los primeros días de enero 2013 "concibió y planeó dar muerte a su marido" y como por problemas de "hernias y ansiedades" tenía medicación, la utilizó en parte para mezclarla con alimentos y producirle la muerte.

La Fiscalía relató dos episodios de intoxicación a cargo de la acusada, el primero en su casa el día 7 de enero, que supuso el ingreso de su marido en el hospital, y el segundo, ocho días después, cuando estaba a punto de ser dado de alta, y que le llevó directamente a la UCI, donde sufrió además una parada cardíaca de diez segundos.

"ACCIÓN PLANIFICADA Y DELIBERADA"
Según sus conclusiones, sin la atención médica "se habría producido la muerte a causa de una acción planificada y deliberada de su mujer" que siguió intoxicándole mientras permanecía en el hospital con él. Consideró que el intento de asesinato cuenta en este caso con el agravante de parentesco, porque la convivencia supuso facilidad y confianza para el delito.

Además, en marzo del mismo año "le golpeó mientras dormía y la acusada mintió sobre eso como sobre todo lo demás", pues, según recordó el fiscal, ha dicho al médico de la ambulancia que se había golpeado contra un radiador y a su vecino, al que pidió ayuda, que encontró a su marido caído en el baño.

En su petición final mantuvo los diez meses por el delito de maltrato en el ámbito familiar -el del día 10 de marzo- pero rebajó la del intento de asesinato en dos grados, tomando como atenuante las circunstancias personales de la acusada, en relación a su tratamiento médico a base de antidepresivos y ansiolíticos, desde el año 2009. Así que la pena pedida por el delito pasó a ser de seis años de prisión.

ABSOLUCIÓN POR FALTA DE PRUEBA
Por su parte, el abogado de la defensa reiteró su petición de absolución por falta de pruebas y porque la "única explicación" para todos los "microdatos" de lo ocurrido, es que el marido de la acusada fuese el que tomó los medicamentos por sí mismo.

En ese sentido, relató que el día 7 de enero "quedó claro que el marido no tomó nada pues expulsó el puré al notarlo amargo y la leche con el mismo sabor", así que se preguntó cómo fue envenenado y cómo es posible "que su mujer, la supuesta envenenadora, se preocupase al ver que no iba a trabajar, llamase a sus tíos y fuese a buscar a la médico de Vilamarín a su casa". Se preguntó si esa "es la actitud de alguien que quiere matar".

Según la defensa, Manuel contó que en el hospital, el día 12 recibió visitas y que su mujer llegó cuando él ya dormía después de cenar. "Por la mañana se levantó con mareos y no desayunó, así que me pregunto cuándo le dio María José, supuestamente, los medicamentos para intoxicarle", ha dicho, antes de ser conducido a la UCI.

También se refirió al golpe del día 10 de marzo del que dijo que no existió arma sino que "María José le auxilio, llamó a un vecino porque su marido no quiso que llamase al médico ni a la ambulancia, y si quería matarlo, llegaba con que no hiciese nada pero ayudó cuando él tuvo el ataque e intentó tragarse la lengua, y volvió con el al hospital", relató.

"INEXPLICABLE"
Se refirió al relato del marido y su actitud para calificarlos de "inexplicables", en relación al temor que tenía a su esposa, según declaró ante la Guardia Civil después de todo lo ocurrido. "Si tanto temor le tenía cómo dejó que se llevase a sus hijas cuando volvió del hospital en marzo y por qué metió a su madre en casa para que María José la cuidase y hiciese las curas, cuando le cambiaron el marcapasos en aquella época", según el letrado.

La defensa argumentó que las benzodiacepinas detectadas en sangre y orina de la víctima, "raramente llegan a concentraciones mortales", así que rechazó la acusación de intento de asesinato y se dirigió al tribunal para indicar que en caso de que vean a María José como autora, consideren que desistió de esa intención, "lo que excluye la responsabilidad del intento de asesinato".

Asimismo, expuso la posibilidad de un delito de lesiones y la ausencia de motivo para ello, pues tal como ocurrieron las cosas ella, "ya se quedó con todo y no tenía que matar", lo que descarta, según la defensa, el intento de matar a su marido en marzo. "La actitud de su marido es la que no se explica, en ninguno de los momentos", concluyó.

El matrimonio está divorciado y ambos tienen la custodia compartida de sus dos hijas menores. El juicio ha quedado visto para sentencia, tras celebrarse ante una veintena de conocidos y estudiantes de un máster de Derecho en el campus de Ourense.