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la escuela de hoy

Galicia atiende en 37 colegios de Educación Especial a 1.200 alumnos

La LOE fija la inclusión como principio para abordar la discapacidad // Las aulas específicas en centros ordinarios son una solución, pero la Administración asume que no para todos // El modelo combinado, otra alternativa

XULIA CREGO • SANTIAGO   | 28.03.2010 
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Normalización e inclusión. Estos son los dos principios que, según la LOE, deben regir la escolarización del alumnado con necesidades educativas especiales. Bajo estas dos premisas, los centros de educación especial solo deben ser un último recurso para aquellos estudiantes cuyas necesidades "no puedan ser atendidas en el marco de las medidas de atención a la diversidad de los centros ordinarios", reza la ley. En Galicia, este es el caso, según la Consellería de Educación, de unos 1.200 alumnos, que acuden cada día a un total de 37 colegios, la gran mayoría en las provincias de A Coruña (16) y Pontevedra (17).

El límite entre las necesidades educativas especiales que pueden ser atendidas en un centro convencional y las que requieren de uno especial lo determina la administración educativa. "O centro ordinario é o hábitat natural de todo o alumnado, pero cando un rapaz ten unha necesidade educativa especial moi profunda, considérase que é mellor para el un centro de educación especial, porque neles hai moitos especialistas que non se poden xeralizar en todos os centros ordinarios", explica José Graña, subdirector xeral de Ordenación e Innovación Educativa e Formación do Profesorado.

Graña compara la decisión de optar por un modelo u otro con las necesidades sanitarias. "Buscando un símil coa sanidade, hai veces que un doente pode estar perfectamente atendido polo seu médico de cabeceira, pero cando unha enfermidade é grave require dos esforzos, a atención e a sabedoría de expertos moi concretos e está mellor nun centro de especialidades", dice.

Más medios

En un colegio ordinario, pone como ejemplo, puede haber uno o dos cuidadores. En los de educación especial la ratio por alumno es mucho mayor. En el primero, solo hay un orientador; en los segundos, psicólogos, fisioterapeutas o incluso psiquiatras en el caso de los centrados en los trastornos de conducta.

La decisión de trasladar a un chaval a un centro de educación especial requiere varios pasos. Lo primero es contar con la propuesta de su colegio, basada en el análisis del departamento de orientación. Si es preciso, también se piden informes a los servicios de salud y después toda esta información es estudiada por el equipo de orientación específica provincial correspondiente. Si todos los diagnósticos coinciden, toca entonces proponer a la familia el traslado. La respuesta, asegura Graña, suele ser positiva. "Non adoita haber moita reticencia, pero ás veces creo que as hai por incomprensión. Desde o mundo da educación só se propón o traslado para que o alumno estea mellor atendido", valora.

Doble sistema

Entre ambos tipos de colegios también existe colaboración. En total, 18 colegios de educación especial de Galicia cuentan con alumnado de escolarización combinada: en el centro de origen reciben una atención específica más intensa, pero varias horas a la semana acuden a otro ordinario de su zona, donde conviven con los demás chavales. Pero la opción más inclusiva y normalizadora son las aulas específicas de educación especial en centros ordinarios. En ellas, el alumnado pasa parte del horario escolar recibiendo atención especializada de expertos en audición y lenguaje o pedagogía terapéutica, además de profesores de apoyo, y el resto de la jornada comparten aula y juegos con todos sus compañeros. Algunas de estas aulas son temporales porque su formación responde a la existencia en ese momento en el colegio de estudiantes que requieran de su atención. Otras son permanentes, como la del colegio San Pedro de Visma de A Coruña, un centro de escolarización preferente de niños con dificultades motoras. En cualquier caso, la escolarización de este alumnado, ya sea en unidades o en centros de educación especial, puede extenderse hasta los 21 años.

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LOS DATOS

El 57%, en la pública ·· Según los datos provisionales de este curso, en Galicia el 57% de los 1.200 matriculados en educación especial están en los colegios públicos de este tipo. El resto lo hace en los 22 privados, aunque solo hay tres no concertados.

A Coruña y Pontevedra ·· Estas dos provincias concentran a la mayoría del alumnado. En las otras dos hay poco más de 100 matriculados en cuatro centros públicos de educación especial .