Jueves 23.05.2013
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La mención de la palabra rescate vinculada a la rápida petición de auxilio económico de la Comunidad Valenciana ha levantado ampollas. La Generalitat pedirá entre 1.800 y 20.000 millones de euros –la décima parte de los 18.000 millones a los que asciende el fondo de liquidez para las autonomías– a un interés similar al que paga el Tesoro Público, evitando así ir a financiarse a unos mercados que tiene cerrados por sus problemas económicos. El movimiento ha propiciado que se creen dos bloques, el de las comunidades a las que no les quedará más remedio que acudir al apoyo del Estado, y el de las que prefieren evitarlo. Entre estas últimas está, “de momento”, Galicia.
Desde la Consellería de Facenda confirman a este periódico que la Xunta se desmarca porque actualmente aún puede acudir por sí misma a financiarse. Al contrario que muchas otras comunidades sus bonos tienen demanda de los inversores a un coste similar al que abona España. O la confianza de entidades financieras.
