Domingo 21.03.2010
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| La playa de Silgar, en el municipio pontevedrés de Sanxenxo, abarrotada de bañistas en un día de mucho calor el pasado mes de agosto |
El cambio climático no sólo tiene consecuencias negativas. También tiene su lado positivo: Galicia puede ser un destino turístico playero de primer orden y criar vinos que nada envidiarán a los afamados de la Rioja.
Según las previsiones de los expertos, el aumento de la temperatura de Galicia en 1,5 grados previsto para mediados de siglo, la prolongación de la temporada estival y la disminución de las precipitaciones, traerán consigo un aumento del número de turistas y efectos beneficiosos en el cultivo de la uva.
Así lo refleja el estudio Evidencias e Impactos del Cambio Climático en Galicia, realizado por la Consellería de Medio Ambiente y las universidades gallegas, entre otros organismos, y que analiza el escenario que vivirá Galicia a mediados y finales de siglo como consecuencia del cambio climático.
En esta línea, uno de los coordinadores de la investigación, Vicente Pérez, indicó que los datos que arroja el estudio "son malos en algunos aspectos" pero "también presentan ámbitos positivos", por lo que el objetivo de cara al futuro será crear políticas que frenen los datos preocupantes y "buscar como adaptarse a los cambios buscando el beneficio". Entre estos aspectos positivos, el estudio plantea que el alza de las temperaturas -hasta 1,5 grados a mediados de siglo- así como la prolongación de la temporada estival con un menor nivel de precipitación, incrementará el número de personas que visiten Galicia como destino turístico y aumentarán las pernoctaciones en hasta un 220 por ciento.
Cultivo de la vid
Un sector donde el cambio climático también afectará positivamente en Galicia es el de la viticultura. Según puso de relieve el investigador Francisco Díaz-Fierros la climatología más suave y cálida favorecerá el cultivo de la vid, aunque repercutirá en alguna variedad sensible.
En concreto, los datos manejados por los expertos indican una "expansión fuerte" de cara a final de siglo de las zonas de producción 1, aquellas que son óptimas para el cultivo del vino así como una "expansión menor" de las zonas 4, aquellas que presentan un exceso de termicidad y que serían perjudiciales para las especies de uva más sensibles a las altas temperaturas.
Riesgo de fuegos en invierno
En conjunto, los expertos auguraron un mayor riesgo de fuegos forestales y alertan que los incendios serán "más rápidos e intensos en el futuro" y se producirán, además de en la época de verano, en los últimos meses del invierno -febrero y marzo-, donde se detecta un progresivo descenso de las precipitaciones.
El estudio del cambio climático en Galicia achaca este riesgo a una disminución en los índices de sequía en los meses de julio y agosto, paralelo a un aumento de la sequía en febrero y marzo, esto es, en los últimos meses del invierno, lo que supone una modificación de los periodos estivales y tiene efectos prácticos y negativos en la distribución prevista para los incendios. Los problemas que señalan radican en el aumento de las temperaturas así como un incremento de los días y noches cálidos, un espaciamiento de las heladas y una disminución de las precipitaciones .
Efectos negativos en pesca y marisqueo
Paralelamente a los ríos, los científicos auguran un aumento de entre 1 y 3 grados de la capa superficial del agua oceánica en la comunidad, lo que tendrá efectos negativos en la pesca y el marisqueo, y traerá especies piscícolas tropicales a las aguas marinas gallegas .
Agua de los ríos, más cálida y menor caudal
El estudio climático revela que a finales de este siglo se prevé un aumento de la temperatura de las aguas de los ríos gallegos de entre 2,5 y 3 grados, así como un descenso de su caudal de un 2 por ciento. Lo que incidirá en sus ecosistemas vegetal y animal.
Variedad Albariño, la más perjudicada
Aunque el aumento térmico favorecerá el desarrollo de la viticultura gallega en general, perjudicará a variedades más sensibles, como el Albariño. Por el contrario, la temperatura en las zonas más extremas, como el territorio del Sil oriental permitirá realizar "sin obstáculos" el establecimiento de variedades de uvas tintas de alta calidad.
Un aumento de las mareas rojas
Los expertos predicen una disminución del afloramiento costero, la tasa de renovación del agua de las rías, que en los últimos 40 años descendió un 30 por ciento en cantidad y un 45 por ciento en intensidad. Esto tendrá como consecuencia directa el aumento de las toxinas en las rías gallegas, así como de las mareas rojas por la escasa renovación del agua.
Nivel del mar, subida de un metro y medio
El nivel medio del mar en Galicia subió de 2 a 2,5 centímetros por década en los últimos 60 años. Según el estudio del cambio climático en Galicia,en el horizonte del 2075-299, el nivel de las aguas marinas crecerá entre 50 centímetros y casi metro y medio por encima del actual. El informe no especifica posibles consecuencias sobre esta circunstancia oceánica.
Desplazamiento de la sardina al norte
El aumento de la temperatura de las aguas marinas y una disminución de los nutrientes en el agua afectará a especies como la sardina o el pulpo. Los expertos vaticinan que se producirá un bajón en l captura de sardinas, una especie que, con todo probabilidad, se desplazará a zonas más al norte, en busca de aguas más frías.
El adelanto de la floración constatado
El trabajo estudió también el adelanto en la floración producido por los cambios en el clima. Según explicó Díaz Fierros, de las 204 especies analizadas, 93 presentaron cambios significativos en su periodo de floración en los últimos 50 años, y de estas, el 80 por ciento vieron adelantado de modo significativo este periodo biológico .