Sábado 23.08.2008
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Tener una mayoría de 38 diputados no garantiza la pacificación de un partido, como mucho pone en sordina viejas diferencias que no acaban de cicatrizar y que se pueden reabrir con un poco de sal. La victoria de Feijóo parecía que había actuado como un bálsamo que dejaba enterradas las distancias entre los de la boina y el birrete en aras de la recuperada gobernabilidad.
Pero el debate abierto sobre la política lingüística del presidente Núñez Feijóo ha llegado a un sector del PP al que no acaba de convencer que la subida de votos en las ciudades sea la consecuencia directa de las promesas electorales sobre el gallego. Son los mismos que no ven con buenos ojos que se haya comenzado a descafeinar la "G" que da sello al PP de aquí. "En Euskadi y en Cataluña el PP no pinta nada". Con esa visión ya han comenzado a plantear la creación de grupos de áreas de estudio galleguistas para recuperar una línea en la que la renovación ha borrado a los principales referentes.
La desconfianza con la que los de la boina miraban a los del birrete, es la misma con la que ahora los que defienden una mayor definición en el galleguismo miran a los genoveses, los que han aplaudido la libertad lingüística que promueve Feijóo como un síntoma del españolismo en el que se sienten más cómodos.
A los galleguistas no les convence la tesis de que el idioma fue clave en la recogida de votos que cimentó la victoria que devolvió la Xunta al PP. Creen que durante la campaña se enarbolaron "demasiadas banderas" a las que ahora será difícil contentar. Son los mismos que advierten de que la euforia de ganadores no puede dejar que se pudra en el cajón la teoría de que las elecciones las perdió el bipartito.
La advertencia ya le ha llegado al presidente de la Xunta para que su decisión de rodearse de gestores para gobernar no se convierta en el caldo para alimentar el síndrome de Monte Pío, el que aleja al político de la realidad y lo deja a merced del autismo presidencialista.
No hay ninguna revuelta en el PPdeG porque la victoria obliga con el ganador, pero las primeras sugerencias ya han comenzado a entrar en el despacho de Feijóo. No solo recuperar el sello galleguista que bracea dentro del PP para no ahogarse, "alejarse" de Galicia Bilingüe, y mantener el pulso firme con los tres diputados a los que hubo que frenar cuando plantearon hablar en castellano en el Parlamento.
. mcastro@elcorreogallego.es
REFERENCIA
Roces en torno al Plan de Normalización
Las referencias del nuevo presidente en sus primeros discursos a insignes galleguistas no ha sido suficientes para los populares que no comulgan con que al Plan de Normalización Lingüística se considere tan solo como una referencia. Ahora se mantienen a la expectativa .
