Sábado 11.02.2012
| Actualizado 16.04
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| Pedro Hervés, gerente |
Le tocó la china aunque es alemán. Fue el más perjudicado a pesar de que no obtuvo los mayores beneficios. Por encima estamos ante el único de los imputados que tuvo que pasar por prisión. Johann Grimm no entendía nada cuando el juez le envió a Teixeiro. Él realizaba una actividad que, en teoría, no es ilegal ya que las operaciones que realizaba eran a petición de los concesionarios. Pero el alemán no estaba dispuesto a morderse la lengua. A tragarse el marrón, que se dice vulgarmente.
En su declaración ante la Policía Judicial y el juez Miguez Poza dio todo tipo de detalles y facilitó la documentación completa. No la guardaba ni en un zulo ni en una caja de seguridad. No. La tenía, como cualquier pequeño empresario, en una gestoría. Allí figuraban facturas, extractos bancarios, ingresos... Johann para eso era muy alemán: todo lo anotaba minuciosamente para que no hubiera dudas.
Al juez le dijo, textualmente, como se comprueba en su declaración, que figura en el sumario con los folios 1466 y siguientes (pueden consultarse en la web www.elcorreogallego.es), que "los servicios que le demandaban Brea Hervés, Brea Automoción, Brea Móvil y Brea Motor eran seguro para alterar los cuentakilómetros", añadiendo un dato de vital importancia: "La marca de automóviles de que son concesionarios (Audi, Volkswagen, Skoda) tiene equipos de diagnosis para detectar los fallos en el sis- tema electrónico".
Desmontaba de esa forma Grimm la teoría de Pedro Hervés y sus empleados de que se le contrataba para "revisiones de la unidad central electrónica", epígrafe que se hacía constar en las facturas que Truck and Carr y que se abonaban al contado.
Un dato clave
Va más allá el alemán cuando explica al juez Miguez que "los equipos de diagnosis (oficiales del grupo Brea) no les permiten alterar el cuentakilómetros, sólo subir los kilómetros cuando están a cero, nunca les permiten rebajar. Por eso llamaban a la empresa del declarante para la rebaja de los cuentakilómetros, si bien puede ser que alguna vez excepcionalmente pudiera haber un fallo que necesitaran cambiarlo y como no podían tuvieran que llamar a su empresa".
Tal era el volumen de actividad en las empresas del grupo Brea que el propio Johann Grimm les propuso venderles un aparato para alterar los cuentakilómetros pero no lo quisieron.
La forma de pago de los servicios variaba. En Autos Brea (dedicada al alquiler de coches en la que no participa Pedro Hervés), según el alemán, "al final del mes juntaba los albaranes y les enviaba a ellos la factura correspondiente y cobraba a través del banco". Respecto al resto de empresas (de las que el citado Pedro Hervés es el gerente) Grimm dijo al juez que "se les daba la factura y cobraban en el acto". Todo ello durante tres años: 2006, 2007 y 2008.
En Autos Brea, por el banco; el resto, al contado
Los empleados de Truck and Car coincidieron con su jefe, Johann Grimm, en reconocer que manipulaban los cuentakilómetros a instancias de los responsables de las empresas del grupo Brea. Todos reconocieron que iban ellos personalmente y que hacían tres o cuatro coches cada vez que acudían. Uno de ellos, R.L.C., desveló la fórmula utilizada para ir a uno o al otro taller: "Le decían que llamaba de Brea y el declarante le preguntaba de cuál de los Brea, para poder dirigirse al lugar concreto" y especificó que "en Brea Ocasión mandaban a cobrar a Brea Motor o Brea Automoción, y cobraban en caja". Otro de los trabajadores, M.J.E.P., aseguró ante el juez que "las (empresas) del grupo Brea puede que las visitara una o dos veces al mes".
Todos los implicados coincidieron en sus declaraciones, aunque hubo una excepción. A.Z.M. negó todo en su primera comparecencia "por recomendación de su abogada", pero en una segunda presencia ante el juez manifestó que "cambia la declaración anterior en el sentido de que reconoce que sí cambió cuentakilómetros de los coches. Que en la anterior declaración estaba muy nervioso y ha recapacitado. En el día de hoy (22 de octubre de 2008) dice la verdad" y reitera datos precisos, coincidentes con los de sus compañeros, sobre la fórmula de pago (albaranes que se abonaban a fin de mes a través del banco en Autos Brea y facturas que se pagaban al contado en caja en el resto de concesionarios de Pedro Hervés) o que decía en el taller que venía de parte del alemán y ya le decían lo que tenía que hacer.
Las matrículas
Grimm dijo al juez que en las facturas que se le entregaban a las empresas del grupo Brea no se hacían constar las matrículas de los coches con una excepción: en los albaranes a Autos Brea (que se pagaban por el banco) sí aparecían .

En el montaje fotográfico realizado por la Guardia Civil se puede ver una nave del grupo Brea (A) con un coche con los kilómetros rebajados (B), un operario de Truck and Car (C) entrando con el equipo para trucar los cuentakilómetros bajo el brazo y manipulando otro de los vehículos (D)
