Lunes 20.04.2009
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El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha archivado la denuncia por lesiones que el presunto secuestrador del Alakrana, Raageggesey Hassan Adji, presentó por la herida de bala que sufrió al ser detenido el 3 de octubre en el Índico. El magistrado considera que la Armada actuó "en legítima defensa" y que los hechos no son "constitutivos de una infracción criminal".
Señala que los integrantes del equipo de asalto de la fragata Canarias que detuvieron a Hassan Adji, y a su compañero Cabdullahi Cabdiwily, alias Abdu Willy, dispararon al primero porque pensaban que "iba a sacar un arma". Considera que "no existió dolo o imprudencia en la conducta de los militares" puesto que además de lanzar disparos intimidatorios, "no pudieron actuar de otra forma ante la conducta del lesionado", que embarcado en un esquife que procedía del atunero secuestrado a punta de metralleta, se levantó "bruscamente" e hizo "un movimiento extraño con la mano".
Sobre la instrucción del secuestro del Alakrana, Pedraz se ha visto obligado a reabrir la investigación después de que la sección cuarta de la sala de lo penal revocara en febrero el auto de conclusión del sumario y le ordenara la práctica de varias diligencias "ineludibles" antes del juicio oral. Los dos somalíes están procesados por 36 delitos de detención ilegal, robo con violencia y uso de armas. Pueden ser condenados a penas de entre 219 años y medio y 365 años .
