Lunes 20.04.2009
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| Tras la recuperación del cadáver de María Socorro Dasilva Ramón Fernández dio varias versiones FOTO: atlántico/efe |
Ramón Fernández Álvarez, el vecino del municipio ourensano de Cenlle y autor confeso de la muerte de la joven brasileña María Socorro Dasilva, ha vuelto a intentar desviar la atención sobre su culpabilidad acusando a un amigo y vecino de la muerte de la muchacha, fallecida de dos disparos de escopeta el pasado 10 de febrero.
Fernández Álvarez, de 48 años, casado y padre de un niño, acusó a su convecino en una nueva declaración ante la jueza de Ribadavia, quien ordenó la detención de este hombre, de 70 años y vecino de la misma parroquia de Rioboo. El nuevo imputado era detenido durante la tarde del martes y permaneció en los calabozos de la comisaría ourensana hasta que al mediodía de ayer era trasladado a los Juzgados de Ribadavia para prestar declaración.
En prisión desde febrero
El acusado por Ramón Fernández quedaba en libertad sin cargos y sin medidas cautelares pocos minutos después de su declaración, que duró cerca de una hora, mientras que el presunto homicida continúa en la prisión de Pereiro de Aguiar, donde ingresó el pasado 27 de febrero.
Esta no es la primera ni la segunda vez que Ramón Fernández miente. Este hombre fue interrogado por la desaparición de la joven pocas horas después de que se presentara una denuncia por su ausencia, ya que era un cliente habitual de la joven brasileña, que se dedicaba a la prostitución en Ourense.
Cuando Ramón Fernández fue detenido tras hallarse el cuerpo de María Socorro Dasilva afirmó que la había matado golpeándola en la cabeza, aunque en una declaración posterior aseguró que la había matado con una escopeta de cañones recortados e indicó con exactitud el lugar donde había escondido el arma del crimen.
Los buzos de la Guardia Civil hallaron el arma del crimen muy cerca del lugar donde encontraron el cuerpo de la víctima, en el río Avia, más exactamente en el transcurso del río por el embalse de Albarellos.
El presunto autor intentó suicidarse
Ramón Fernández Álvarez fue detenido cuando se iba a tirar al embalse de Albarellos. Fue la propia mujer del autor confeso de los hechos quien llamó a la Guardia Civil advirtiendo de que su marido quería quitarse la vida. Uno de los agentes que acudió al lugar logró coger a Fernández en el momento en el que iba a saltar a la presa.
Era el miércoles 25 de febrero y en ese momento confesaba el crimen, aunque mintiendo sobre el modo en el que lo había hecho. Entonces comenzaba la búsqueda del cuerpo de la desafortunada joven, que fue muerta de dos disparos de la escopeta de cañones recortados propiedad del presunto homicida. Tan sólo un día después, los agentes de la Guardia Civil hallaban el cuerpo sin vida de María Socorro Dasilva, más de dos semanas después de que muriera a manos de Ramón Fernández .
Ya fue enterrada
Aunque la madre de la víctima viajó hasta Ourense para repatriar el cuerpo de su hija, el titular del juzgado de Instrucción número 2 de Ourense decretó que el cuerpo fuera enterrado en la ciudad de As Burgas por si fuera necesaria una exhumación .
