Domingo 07.02.2010
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| Xosé Manuel Beiras pasa por detrás del senador Francisco Jorquera, sentado al lado de Carlos Aymerich, en un consello nacional FOTO: Jorge Leal/Efe |
Están en constante ebullición. Desde la pérdida de las elecciones autonómicas el pasado marzo, los nacionalistas gallegos viven inmersos en una encrucijada interna que debe solucionar de una vez por todas los problemas que arrastra la organización desde muchos años atrás, cuando la UPG aprovechando su hegemonía apartó a Xosé Manuel Beiras del liderazgo en medio de un proceso errático. Aquella herida sigue abierta a día de hoy y, lo que es peor, supurando.
El caballo de batalla entre los polos enfrentados se centra ahora en la convocatoria de la asamblea nacional de la organización. Mientras la mayoritaria Unión do Pobo Galego mantiene que la cita debe ser tras las elecciones municipales de 2011, la corriente +BNG defiende su celebración antes. El líder de +BNG y portavoz parlamentario frentista, Carlos Aymerich, defiende que sólo de esa manera se puede superar la "sensación de interinidade" que transmite la organización nacionalista tras el batacazo en las urnas el pasado marzo.
Pero este importante polo interno alternativo a la UPG no está sólo. El Encontro Irmandiño que encabeza Xosé Manuel Beiras es de la misma opinión.
"Cando Beiras forza a anterior asamblea e a dimisión da executiva, o Encontro Irmandiño di que hai que facer unha autocrítica seria e unha corrección de erros", indica Luis Eyre, miembro de la coordinadora de este colectivo. "Cando se produce despois a asamblea, provocada polo Encontro Irmandiño, non se materializa como nós pretendíamos no sentido de ir ó fondo das cousas e quedou meramente nunha pelexa por un relevo na dirección", apostilla.
El grupo liderado por Beiras, remarca el dirigente, ya entonces manifestó que el cónclave "non cumprira os obxectivos e fora unha asamblea frustrada".
La postura de los irmandiños es, por tanto, a día de hoy muy clara: "O que se frustrou está pendente". ¿Cómo su puede solucionar el problema? A juicio de Eyre, "cunha asamblea sí, pero non de calquera xeito". "Se é unha nova asamblea nacional para unha nova loita de poder non vale para nada" , añade.
Por eso, cita como retos básicos del cónclave "reconciliar ó BNG coa súa base social e co conxunto da militancia abrindo a participación a todos" y "reflexionar á vista de toda a sociedade sobre os erros que se teñen cometido e dar mostras verificables de que o que foron erros non se van a repetir no futuro".
Con estas premisas, el representante irmandiño concluye, en línea con +BNG de Carlos Aymerich, que la asamblea tiene que ser "canto antes". "Xa tiña que ter sido neste 2009. Nós intentamos que fóra e non foi posible. 2010 parécenos pior que 2009", dice.
Según los estatutos del Bloque, la convocatoria de la asamblea nacional debe realizarse por parte de la executiva. Sin embargo, por esa vía el cónclave no saldrá adelante, ya que la UPG, que apuesta por su celebración tras las elecciones municipales, ostenta la mayoría. También puede convocar la asamblea un tercio del consello nacional: ahí sobran los representantes de +BNG, pero no es lo mismo que vayan sólos que en la misma onda que el Encontro Irmandiño porque una cosa es convocar la asamblea y otra ganarla.
"Non percibo risco algún de ruptura"
Pese a que las posiciones dentro del Bloque son cada vez más distantes entre los polos enfrentados, nadie en la formación frentista mantiene de puertas a fuera la posibilidad de una ruptura de la organización en dos. Ante la pregunta de si puede haber peligro de fractura tras el proceso asambleario, Luis Eyre es claro: "A miña percepción é que non. As coalicións galegas xa mostraron o leite que dan. Eu non teño percepción de risco", sostiene el representante del Encontro Irmandiño.
En la misma línea también se manifestó abiertamente la ex conselleira de Vivenda y dirigente de +BNG, Teresa Táboas, que ni por asomo contempla la posibilidad .
Pautas para los comicios locales
·· Uno de los aspectos confesados por +BNG y Encontro Irmandiño como clave para celebrar la asamblea antes de las municipales de 2011 es que se precisa clarificar las "pautas" con las que el Bloque concurrirá a los comicios. Por ello, dicen, la situación de división interna con un margen escaso de hegemonía para la UPG no es el mejor escenario para el éxito.
Deberes mal hechos en su momento
·· Los seguidores de Xosé Manuel Beiras, según recuerda Luis Eyre, ya mantuvieron tras las autonómicas que la salida idónea para solucionar los problemas del Bloque pasaban por una asamblea nacional ordinaria y no por un cónclave de carácter extraordinario, que dejó aspectos determinantes para su futuro por resolver.
Reuniones para fijar el calendario
·· El proceso abierto para convocar o no antes de las elecciones municipales de 2011 la próxima asamblea nacional ordinaria está ahora en el punto álgido dentro de la organización que encabeza Guillerme Vázquez. Diciembre será un mes decisivo para fijar el calendario de grandes eventos del BNG para 2010 y las reuniones se suceden a diario.
Posturas en la última cita
·· En la pasada asamblea Guillerme Vázquez, como cabeza de lista de la UPG, se hizo por estrecho margen con la victoria y el cargo de portavoz nacional. Carlos Aymerich, de +BNG, mantuvo un fuerte tirón y su grupo irrumpió con fuerza en la executiva. El Encontro Irmandiño de Beiras se quedó al margen de ambos grupos .
