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Juan Carlos Buño: "Todo el día estoy colgado del ordenador y mi mujer lo sufre"

Experto en Tiflotecnología de la sede de la Organización Nacional de Ciegos en A Coruña Nació con una deformación en las retinas que apenas le deja un rastro visual que sólo distingue claro y oscuro. Ello no le impidió licenciarse en Historia Contemporánea y decidió dejar el doctorado para ayudar en la ONCE

ALBERTO MARTÍNEZ • A CORUÑA  | 09.12.2008 
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Juan Carlos Buño Suárez (Carballo, 1972) nació con una deformación en las retinas que tan sólo le deja un resto visual por el que únicamente distingue la luz de la sombra. Pero ello no le impidió licenciarse en Historia Contemporánea, y cuando preparaba el doctorado en el año 2001 le surgió la posibilidad de trabajar en la sede de la ONCE en A Coruña. A causa de su discapacidad, en su etapa universitaria empezó a familiarizarse con ordenadores especiales con sintetizadores de voz, y ahora es un técnico experto en Tiflotecnología (el arte del aprendizaje para ciegos a través de las nuevas tecnologías) e imparte cursos gratuitos de la organización a los afiliados que se interesen por esta herramienta
de comunicación.

La historia de Juan Carlos es de auténtica superación. Señala que ir conociendo en su infancia lo que le pasaba no fue traumático. "Lo es más en una persona que va perdiendo la vista", dice. A los seis años ingresó en el colegio especial de la ONCE en Pontevedra, y allí estuvo hasta los quince. Después ya pasó a un instituto donde realizó el Bachillerato integrado con alumnos sin discapacidades. "Hoy en día ya existe enseñanza integrada desde los primeros años", puntualiza.

Comenta que desde pequeño le gustaba dentro de sus posibilidades destripar juguetes intentando saber cómo funcionaban. Por eso le encantó el disponer de un ordenador especial para realizar la carrera universitaria. "A los catorce años palpé el primero, pero hasta segundo curso en la Facultad no tuve un apuntador, que es como uno de estos nuevos miniportátiles aunque de poca capacidad; sólo tenía un procesador de textos con teclado braille para tomar los apuntes".

En cuanto a su incorporación a los servicios informáticos para afilados de la ONCE, indica que "sucedió por casualidad, estaba preparando el doctorado de Historia Contemporánea y quedó una plaza libre, yo colaboraba y me pareció interesante", recuerda. Y añade: "La capacidad de los portátiles fue aumentando, al inicio los sintetizadores de voz eran externos porque los internos eran caros, pero todo fue mejor al aparecer el Windows-95".
Con el tiempo se producen innovaciones que facilitan la comunicación de los invidentes. Al respecto, declara que "es muy importante dar un empujón a la gente para que domine estas tecnologías, a unos les cuesta más que a otros, pero también hay listas de correo en las que nos ayudamos". "Dos cabezas piensan mejor que una y así surgen iniciativas; en Internet es donde podemos encontrar las tiflotecnologías", dice.

Considera Juan Carlos que para los invidentes se produjeron dos revoluciones en las últimas décadas, "la primera fue el ordenador, pero la más importante es Internet, donde se consigue el 90% de la información, ahí podemos consultar la prensa, las enciclopedias, aunque podría ser más accesible", critica, porque considera que "a algunas personas se les hace difícil el manejo del ordenador por la complicación de los elementos que hay dispuestos en el escritorio que leemos a través de un teclado especial".

"En A Coruña somos dos técnicos que impartimos clases en los centros que tiene la ONCE en el norte de Galicia, en A Coruña, Santiago, Ferrol, Carballo y Lugo, dos veces a la semana enseñando lo básico", agrega, precisando que "al año son unos 30 alumnos los que acuden de media a estos cursos gratuitos para afiliados y en general no hay lista de espera".

"Te sientes bien al ser útil para otras personas, es la parte más agradable, escuchar a los que aprenden y que con el boca a boca atraen a otros", manifiesta Juan Carlos, quien señala: "Todo el día estoy colgado del ordenador y es mi mujer quien lo sufre". "Pero si ella no trabaja, es la primera que me ayuda para hacer los desplazamientos a los otros centros por mejor operatividad al no tener que depender de otra persona".