Lunes 20.04.2009
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Administración e Dirección de Empresas (ADE) debutó en la Universidade de Santiago (USC) como grado en el curso aún en vigor. Lo hizo con 300 plazas, que este año se reducirán a 250. Uno de los motivos, explica la decana de la Facultade de Ciencias Económicas e Empresariais, Maite Cancelo, es evitar una posible saturación por la adaptación de parte del alumnado veterano al nuevo modelo. "En ADE los grupos ya están muy llenos y hay que contar también con los que se puedan pasar de la licenciatura al grado, que aún no sabemos cuántos serán", explica.
Otra razón son las dudas sobre cómo atender a los estudiantes repetidores. Este aspecto será uno de los temas de discusión de decanos de estos estudios de toda España en la reunión que celebrarán a finales de mes en Santiago. "Ahora hay que resolver este tema, y mientras no quiero que la congestión se multiplique", prosigue la economista, que augura el mismo problema en otros centros con matrícula elevada.
El quid de la cuestión es que a efectos de poder constituir un grupo más de alumnos –de forma similar a lo que pasa en la enseñanza no universitaria– los repetidores computan menos que el resto. La normativa de la USC establece, sin embargo, un límite de estudiantes por cada tipo de clase (80 para las expositivas, 20 para las llamadas interactivas y 10 para las tutorías) y lo que antes de Bolonia no era un hándicap ahora sí lo es: en la licenciatura muchos repetidores optaban por el absentismo, pero el sistema de evaluación del nuevo modelo exige la asistencia a clase.
Una vez resuelta esta cuestión, Cancelo espera poder volver a aumentar el cupo. "La rebaja es una medida transitoria para garantizar la calidad y el tamaño de los grupos", concluye.
