Viernes 24.05.2013
| Actualizado 12.29
Hemeroteca web
|
RSS
Una multitud de afectados por las participaciones preferentes y obligaciones subordinadas ocupan las calles de Santiago desde las 11:00 de esta mañana para protestar, con pancartas, gritos y lanzamiento de huevos, y exigir una solución inmediata. Los organizadores de la protesta cifraron la asistencia en unas 5.000 personas, que proceden de plataformas de afectados de toda Galicia.
La manifestación partió de la Alameda compostelana a las 11:30 horas, con media hora de retraso sobre el horario prevista por demora en la llegada de algunas plataformas. De la alameda se deplazaron a Senra, Plaza de Galicia y Dr. Tixeiro, para dirigirse después a la sede del Parlamento. Por el camino dejaron constancia de su enfado con NGB con pitadas, pegada de carteles y lanzamiento de huevos a las oficinas de la entidad financiera.
Los lemas de las pancartas eran, entre otros, los que siguen: lemas: 'Nós a aforrar e eles a roubar', 'Manos arriba, esto es un atraco', 'Bancos ladróns, preferentes devolucións', 'Queremos solucións, banqueiros a prisión', 'Non á arbitraxe, 100x100 devolución', 'Non hai pan para tanto chourizo'... El ambiente está crispado, con gritos y consignas.
Unos cuantos manifestantes completaron un mosaico de letras -unha letra por persona- e el que se podía leer: 'Plataforma de afectados por preferentes e subordinadas: os galegos non imos calar ata recuperar os nosos cartos'.
Al final de la manifestación, en la plaza de A Quintana, leyeron un manifesto en el que anunciaron que seguirán las movilizaciones hasta que haya una solución política. A los responsables de Novagalicia Banco, Castellano y Bueno, les indicaron que los afectados no comen con su perdón, y al ministro Guindos también le dejaron un 'recado': que los afectados no especulan con el ladrillo y que "no vamos a pagar con nuestros ahorros los pufos de los bancos".
Entre los manifestantes estaban los líderes del BNG Francisco Jorquera, Carlos Aymerich y Bieito Lobeira.
![]() Los manifestantes en la plaza de A Quintana, en Santiago
FOTO: J. Seoane |
