Domingo 21.03.2010
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| La senadora del PP María Jesús Sáinz en un momento de la entrevista FOTO: Luis Sinde |
Nos conocemos de cuando ella era una flamante catedrática de Lengua y Literatura Españolas en desbordante actividad docente. Sé que ella no me identifica de entonces. Lo hace remontándose a sus inicios en el bregar político. Ya por aquel 1985 la timidez se la dibujaba en las maneras discretas, prudentes, algo distantes… La he visto enardecida en soflamas de mítines, dulcemente contundente en las negociaciones, humildemente resignada ante el improperio, imparable en el quehacer parlamentario, inasequible al desaliento en la adversidad, justamente emocionada ante la victoria de quien admira, desconfiada y parca ante el maquiavélico, indiferente ante el ignorante… La sigo viendo igual. Con un toque triste en la mirada, con la media sonrisa de quien cree que todavía es posible la amable compasión ante el frágil, con firme y decidida ambición de hacer algo que pueda parecer mejor que lo hecho… María Jesús Sáinz es una trabajadora impenitente que se crece ante la insolencia y todavía mantiene la capacidad de la emoción, a pesar de su largo y tortuoso caminar por los mil y un vericuetos de la política… siempre con media sonrisa entre burlona y complaciente… "Saber ejercitar naturalmente los músculos de la mandíbula, es una condición que me ha acompañado a lo largo de toda la vida. Merece la pena. Siempre hay algo por lo que sonreír… incluso dicen que rejuvenece…" – Sé que eres una mujer con poder… – Estás muy equivocado. – Créeme: lo sé… – Descúbremelo. – Napoleón definía a la persona con poder como aquella que concita simultáneamente tres enemigos: el interior, el anterior y el exterior… – Eso está muy bien, pero no va conmigo, te lo aseguro… – ¿Supiste detectar a tus tres enemigos? – De alguna manera sí, porque el exterior es visible, el interior no llega a conocerte del todo, y el anterior suele quedarse por el camino de la indiferencia… – ¿Entonces…? – Pues que no soy mujer de poder sino de trabajo. – ¿El peor de los tres? – El que no actúa de frente, aquél que se enmascara haciendo ver que el culpable es otro… – ¿Supiste ponerte las espinilleras para las patadas de la política? – No hizo falta. Me lanzaron más de una, pero pude retirarme de ellas a tiempo. – ¿Supiste que el más inocente era el perverso…? – Eso no es lo trascendente… – Dame la clave. – Lo importante es no guardar rencor nunca. – ¿Supiste hacerlo así? – Creo que lo logré. – ¿Es peor el malvado, el tonto o el traidor? – Traidor y malvado están bastante cerca el uno del otro. El tonto, suele ser el inocente. – ¿Lo mejor de tu vida? – Mi familia. – ¿Lo peor? – La incomprensión y, sobre todo, la maledicencia. – ¿Al amigo? – Amistad con mayúsculas. – ¿Al enemigo? – Lejanía. – ¿Y al indiferente? – Si merece la pena, acercarme sin prisa ni arrebato. – Te formaste, estudiaste, has viajado por todo el mundo, destacaste profesionalmente y lo pusiste al servicio de la política. ¿Te lo perdonaron? – Entré en política con el firme propósito de realizar un trabajo eficaz y ético. Puse siempre a disposición todo aquello que me habían aportado mis estudios y mi experiencia profesional. No soy consciente de que haya podido resultar molesta por ello. – María Jesús… – Te lo digo con absoluta sinceridad. – Es que me suena "políticamente correcto". – Puede que haya quienes no me han entendido, a eso es a lo que achaco los muchos obstáculos que tuve que salvar. – ¿El principal? – Ser mujer. – ¿Fue tu mayor esfuerzo? – En los primeros tiempos sí. La primera vez que estuve en el Senado sólo éramos dos mujeres: Loyola de Palacio y yo. En esa cámara tan masculinizada, tuvimos que demostrar que teníamos el mismo derecho, las mismas inquietudes políticas, que estábamos igual de preparadas que ellos. – ¿Fuiste a la defensiva? – En ocasiones sí. Por ser mujer, por estar en política, por ser joven… Sé que en ocasiones esto me hace tener fama de distante y fría… Pero cuando se me conoce, se me reconoce afable y cercana… – ¿Es bueno ser distinguida? – Debería ser indiferente. – ¿Pero es bueno o malo? – A veces te critican por lo bueno y por lo malo. Siempre recuerdo una anécdota de cuando llegué a Oviedo y me decían que por un lado era muy rígida, y por otro, muy benévola. – ¿La conclusión? – Que uno debe ser como Dios le ha hecho, con su educación y sin importar el qué dirán. – Te conocí trabajando en temas de educación allá por el año ochenta y cinco. Ahora estás, tras el largo y tortuoso camino, en responsabilidades de igualdad… – ¿Y a dónde quieres llegar…? – Sé que eres buena amiga de mujeres como Belén Prado, Ana Pastor, Mari Luz Barreiros, Elvira Rodríguez, Viruca Yebra… Sé que os veis juntas con cierta asiduidad, que viajáis juntas… La verdad, me has quitado la palabra de la boca: ¿A dónde quieres llegar? – Me precio de ser amiga de esas importantes mujeres gallegas y creo que es una de las satisfacciones que me ha dado la vida. Hay otras mujeres que son también muy buenas amigas como Luisa Fernanda Rudi, que es una mujer de primera, Margarita Mariscal, Soledad Becerril, Mercedes de la Merced… De mi vida política es lo que mejores momentos me ha proporcionado. – ¿La honestidad se paga cara en política? – Yo sólo sé ser honesta, lo he sido durante toda mi vida. Lo ví en el ejemplo permanente de mi padre desde muy pequeña. Él me enseñó a ser trabajadora, libre y respetuosa con los demás. Soy de esas hijas que nunca se avergonzaron por sentirse profundamente orgullosas de su padre. – Mi pregunta es si pagaste por ello… – No sé si se paga o no… Lo que desde luego siempre se paga, es la deshonestidad y la deslealtad. Afortunadamente nunca las tuve cerca. – ¿Preñaste por las orellas? – Nunca. A mi me gusta tener a mi lado a gente que me dice lo que hago mal. – ¿Y la coherencia? – Es la virtud que te concede el equilibrio en la vida. La vi siempre en mi madre que, desgraciadamente, ahora padece demencia senil… – ¿Ante eso? – Peleo por ella, peleo junto a ella. Lo hago con mucha ilusión. Cuidarla me proporciona la mayor satisfacción. Que ella me reciba con esa alegría y cariño cada vez que me ve entrar por la puerta... para mí es verdaderamente enriquecedor. – ¿Por qué lloras? – Recordando estas cosas contigo, por ejemplo. Cuando ella aprieta mis manos y me mira fijamente a los ojos como queriendo comunicarse de aquella manera de siempre… Pero es un llanto de emoción, no de tristeza… Nuestra conversación se interrumpe. Debo dar un respiro a esta ‘Iron Buterfly’ de la política… No esperaba su silencio repentino. Su mirada se queda fija en el plato… La verdad, estaba acostumbrado a ver a esta mujer peleando por los pasillos de la Cámara, aguantando las invectivas que, desde el enemigo interior, no la hicieron quebrar la entereza. Ella, que ha ido viendo cómo poco a poco la mujer iba tomando significación en el seno de su partido. Ella, la primera en entrar en la Alianza Popular de José María Ruiz Gallardón, de Robles Piquer, de Verstringe, de Miguel Herrero… Ella, que ya estaba en Génova 13 cuando entraban por vez primera la instruida Isabel Tocino, la sindicalista Celia Villalobos, la blindada Ana Pastor, la melancólica Mercedes de la Merced, la fotogénica Sáenz de Santamaría… Ahora deja lugar público a las emociones profundas sin miedo… Mano de hierro en guante de seda, María Jesús Sáinz, que tuviste que apagar más de un incendio… "La verdad es que, efectivamente, volví a Galicia en un momento delicado. Fraga me había conocido como directora general y ya me había encomendado algún trabajo pensante de la vida política, como presidir la Comisión Nacional de Educación del partido que me dio la oportunidad de preparar un texto alternativo a la primera LOE socialista. Pero fue claramente en el Gobierno de Gerardo Fernández Albor al que profeso gran admiración y cariño" – ¿No fue Rajoy…? – Efectivamente, con la llamada de Mariano, que me había conocido siendo parlamentario gallego, me incorporé de conselleira de Educación… – ¿La experiencia? – Fue muy reconfortante y, sobre todo, muy enriquecedora. – ¿Encontraste ética lejos de la estética? – Ambas pueden ir por separado aunque lo ideal es que se complementen. La ética es básica en cualquier ámbito y comportamiento humano. En cuanto a la estética, es algo que procuro ejercer y me gusta que lo que me rodea lo cumpla. – ¿Por qué se ufanan tanto los políticos que llegan al poder en asumir las competencias de ordenación del territorio o economía, cuando las claves para el ciudadano están en la sanidad y la educación? – Comparto contigo que las claves del futuro de la sociedad y del progreso están en la educación y en la salud, pero te añadiría también la investigación. Sería bueno que los medios lo vieseis también así. A lo mejor, si vamos por ahí, eso que tú achacas como interés de los políticos lo veríamos más en el espacio que le dedicáis los periodistas a las otras materias… – ¿Tu partido lo ve también así? – En el PP venimos demostrando desde hace mucho nuestra prioridad por una educación de calidad y en valores. En España, la calidad de la educación es muy baja porque las leyes socialistas han perjudicado al sistema de una manera grave. – ¿Es una percepción o una comprobación? – Los índices de las estadísticas europeas así lo demuestran… Es triste y lamentable. Una generación de españoles pagará muy cara esa Logse. – Fuiste una de las primeras profesoras de gallego. ¿Qué orden de prioridad das a los idiomas en la escuela? – El castellano, que es perseguido en muchas zonas de España, debe tener una presencia importante. En este punto debo recordar que en la anterior legislatura, tuve que presentar una iniciativa para que no se abriera un expediente disciplinario a unos profesores de Lengua. Se les acusaba por no haber presentado su memoria pedagógica en gallego... Nadie puede poner en duda que con el castellano y el inglés podemos andar por el mundo y que con el gallego podemos hacer país. – ¿Por qué al pulpo se le llama polvo? – Porque nos han querido imponer un gallego por vencimiento, sin respetar la pluralidad de una lengua rica y sabia en convencimiento. Lo que falla es la imposición, lo que triunfa es la vocación. – ¿Tu apuesta? – El bilingüismo equilibrado. Los idiomas enriquecen la cultura de una persona. Saber la lengua de donde has nacido es muy importante. – ¿Como gallegos? – El gallego. – ¿Como españoles? – La lengua común. – ¿El sistema? – Sin imposiciones ni amputaciones, va en contra de las normas pedagógicas. – ¿Hablamos de Galicia? – Enrique… – ¿Qué pasa? – No hemos dejado de hablar de Galicia un segundo… – Pero es que no me has dicho si en esta tierra el poder se conquista o es que lo pierden los otros… – Depende y según. Yo nunca tuve poder… – ¿Qué has tenido entonces? – Cargos de responsabilidad… – ¿Cómo llegaste a ellos? – Poco a poco, con el trabajo. – Creí que nunca me lo dirías… – Es que es obvio. El mejor medio de conseguir lo que quieres es el trabajo. – ¿Galicia encontró a su líder? – Hemos tenido tres: Gerardo Fernández Albor, que sentó las bases fundamentales. Tuvimos el liderazgo indiscutible de Fraga, una persona extraordinaria que en la vida se da muy pocas veces, y Alberto Núñez Feijóo que ha demostrado, con creces, allá donde ha estado, su capacidad de trabajo, de gestión, de renovación y de empuje. – ¿No fue Albor demasiado bueno? – Nunca se es "demasiado" bueno. – ¿Cuiña fue demasiado práctico? – Fue un político que desgraciadamente murió joven. Era un hombre listo, que entendía la vida de la política gallega. No sé si fue demasiado pragmático, pero su labor se sigue valorando. – ¿Fraga fue demasiado rígido? – Él no ha sido rígido, ha sido exigente. Lo ha sido consigo mismo, con quienes le han rodeado con responsabilidades. Creo que esa es, precisamente, una de las muchas cualidades que le rodean. – ¿Alberto Núñez Feijóo es demasiado tecnócrata? – Alberto entró siendo un gran técnico, y ahora, además, es un buen político. – ¿Crees que Mariano Rajoy es tan estratega como ejecutor? – Reúne ambas condiciones. Es un buen estratega y, sobre todo, es un buen político. Tiene una carga ideológica muy importante y arrastra detrás de él millones de votantes. – ¿Entendiste de fútbol alguna vez? – No sé por qué la pregunta. La verdad es que no entendí nunca, a mí me gustaba el baloncesto. – Lo decía por lo trascendente que es la estrategia… – Es básica y fundamental. – ¿Tanto como sudar la camiseta...? – Nada se consigue en la vida sin trabajo y esfuerzo. – ¿Qué es el amor? – Una ilusión que cuanto más dure… mejor. – ¿Cómo andas de ilusiones? – Siempre pongo ilusión en todo lo que hago. – ¿Si volvieses a nacer…? – Directora de teatro. – Tú obra favorita... – Son tantas… – ¿Romántica? – Sí, lo soy… de esas románticas a las que les encanta la emoción de París. – ¿Tu lectura? – Me gusta mucho la poesía de Quevedo, Galdós, Valle Inclán, Antonio Machado, Pardo Bazán... – ¿Más que Rosalía? – Más, por su romántica fortaleza y su descripción de Galicia. – ¿Cela? – Un hombre especial, de esos de los que nos tenemos que sentir orgullosos. – No me creo que tu sonrisa no tenga que ver con haber leído a Wenceslao… – Pues sí, pero hace mucho tiempo. – ¿Encontraste meigas? – Non, pero habelas haylas... – ¿Distingues entre las buenas y las malas? – Naturalmente. – ¿Dónde encontraste buenas y donde malas? – Están en todas partes… están juntas. – ¿Por qué escondes lo que escribes…? – ¿Quién te contó eso…? – Las buenas meigas… – Es que no merecía la pena ser visto en ese momento... – ¿Verá la luz o no? – Creo que no, ni siquiera me he planteado contarlo. – ¿Eres meiga buena? – Creo que sí. En Mundil, al amanecer el día de San Juan, las jóvenes acostumbran a subir al alto desde el que se domina Celanova. Van pertrechadas de un cacharro con agua y un peine… No hablan con nadie que les salga al encuentro… En la cima proceden a dar vueltas alrededor de unas losas muy similares a las de un lavadero. Allí se peinan y rezan siete salves. Nada más llegar a casa, sin haber hablado con nadie, ya poseen el don de la belleza, de la salud y, lo más importante, ya poseen la voluntad del hombre amado. Son las buenas meigas… ¿Monárquica?MUY PERSONAL
Vivo en una monarquía, entiendo la monarquía.
¿Fuiste reina?
En unos Juegos Florales.
¿Y en la vida?
De mi casa en alguna ocasión.
¿La felicidad?
Con los míos: familia y amigos.
¿Tu lugar?
Oca, allí tengo una casita y allí me siento muy feliz.
Una película.
‘Memorias de África’ es una de ellas, sin duda.