Sábado 18.10.2008
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La secretaria general de Política Lingüística, Marisol López, considera que el gallego está "adquiriendo un prestigio social que antes no tenía", y más teniendo en cuenta tiempos anteriores y explica en una entrevista con Efe que el futuro de este idioma "no es tan negro" como otras entidades o personas lo ven.
La entrevista fue realizada antes de la difusión esta semana por el Consejo de Europa del informe sobre lenguas minoritarias.
Según López, el gallego alcanzó a lo largo de los últimos años "una mayor presencia en diferentes ámbitos", como la enseñanza, la política o la Administración, y añadió que la sociedad "está superando" el concepto que existía de esta lengua como propia "de personas poco ilustradas", aunque "falta un poco" para lograrlo por completo.
La secretaria general de Política Lingüística recordó que, según datos del Observatorio de la Lengua Gallega referidos a 2007, más de la mitad de los gallegos emplean el gallego como primera lengua y casi el 70 por ciento lo utiliza única o preferentemente.
Además, López señaló que la pérdida de hablantes que se producía hace años "se estancó y hasta hay un pequeño repunte".
No obstante, la Administración sabe que hay ciertas áreas que precisan una mayor implicación para que incorporen y hagan "un mayor uso del gallego", como la Justicia, por lo que desde Política Lingüística se trabaja, en este sentido, en la formación del personal y en un diccionario jurídico en gallego que se desarrollará a lo largo de dos años.
También es consciente de las polémicas que suscita el idioma en Galicia, bien por declaraciones como las que hizo el Valedor do Pobo hace un mes, sobre que hay una tendencia a promover que la política lingüística se convierta en "objeto de conflicto", o el decreto del gallego en la enseñanza.
La opinión de López es que la lengua "no puede ni debe ser motivo de conflicto", sino que "tiene que estar por encima de las ideologías políticas", e indicó la necesidad de "evitar las tensiones que provocan grupos minoritarios".
Sobre el decreto del gallego, y ante los datos que hizo públicos la Mesa por la Normalización Lingüística en agosto, que revelaban el incumplimiento en la mayor parte de los centros educativos gallegos, López opinó que el asunto es "competencia" de la Consellería de Educación y que los datos tienen que ser ofrecidos por ésta.
"El decreto dice que el cincuenta por ciento de las materias, como mínimo, se tienen que impartir en gallego, y que al final de la enseñanza obligatoria los alumnos deben dominar las dos lenguas, y yo creo que se consigue", señaló.
López consideró que el decreto del gallego, como cualquier otra normativa sobre el uso de esta lengua, "no es una imposición, sino una norma" como muchas otras que existen en la sociedad, y más si el objetivo es lograr "una sociedad integrada, solidaria y de niños y niñas que conozcan las dos lenguas oficiales y muchas más".
En este sentido, indicó que los profesores "son piezas fundamentales en el aprendizaje y en la transmisión del respeto" por las lenguas y se mostró convencida de que "como profesionales responsables que son, cumplen las normas que se dictan desde un Gobierno democrático que pretende lograr una educación de excelencia".
Sin embargo, López es consciente de que también "hace falta voluntad" por parte de los alumnos a la hora de hablar gallego, y que lo que hace falta es que los profesores "convenzan" a los chicos de que "hagan uso" de esta lengua "más allá de la escuela".
Obviamente, que se hable en gallego también es "responsabilidad de las familias", y justo esta semana Política Lingüística presentó nuevos materiales para la denominada 'Xeración E logo!', que pretende "convencer" a los padres que hablan gallego de que en su lengua "tienen su forma de ver y contar el mundo", y eso "es lo que deben transmitirles" a los hijos.
A pesar de que queda trabajo por hacer hasta lograr la normalización lingüística, López prefiere "hacer hincapié en los avances" y se mantiene más optimista que aquellos que dicen que el gallego morirá en el futuro, y más "viendo que hay gallego hablantes jóvenes".
"Si todo fuese perfecto, yo no estaría aquí, pero las cosas cambiaron", afirmó, refiriéndose a que hablar gallego hoy en día "ya no es un estigma de infravaloración".
