Lunes 20.04.2009
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A tenor de lo visto y escuchado ante el tribunal formado por una treintena de ciudadanos que examinaron al ministro de Fomento en la capilla del Hostal de los Reyes Católicos, con las cámara de Correo TV como notario, se puede deducir que a José Blanco aún le queda bastante camino por recorrer. Su meta se vislumbra, no en el plano temporal sino en el de las responsabilidades, lejana y elevada. Y no solo porque sus ambiciones que, como las de cualquier ser humano, deben apuntar a lo máximo, sino porque su evolución personal y la situación política española así lo presagian. En una selección de políticos, Blanco saldría en el cinco inicial con Zapatero, Rajoy, Feijóo y Durán i Lleida. El niño que nació en Palas, se crio en Lugo, formó en Santiago y triunfa en Madrid demostró estar preparado para todo. Pero mientras tanto, que siga donde está. Por Galicia.
