Martes 17.06.2008
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| José Luis Rodríguez Zapatero, Miguel Sebastián y Miguel Ángel Moratinos, en la visita a la empresa japonesa GS-Yuasa. FOTO: Emilio Naranjo/EFE |
Las distancias parecen acortarse para que el motor gallego vea consolidadas sus expectativas en torno a la fabricación de coches eléctricos. El optimismo se corresponde a las "buenas expectativas" detectadas ayer por el presidente del Gobierno entre los integrantes de la cúpula directiva de la multinacional Mitsubishi ante la demanda de adjudicación a Vigo de la primera fábrica de pilas para coches.
Zapatero acudió a la reunión de ayer pertrechado con los documentos que avalan la garantía de que el Consorcio de Zona Franca de Vigo dispone de los 200.000 metros cuadrados de suelo en el puerto seco de Salvaterra As Neves que demandan Mitsubishi y Yuasa a pesar de estar afectados por la sentencia del Tribunal Supremo que anula el proyecto sectorial de la Plisan. La documentación se completó con el paquete de ayudas financieras a aportar tanto por el Estado español como por la Xunta para decantar definitivamente a los inversores nipones a favor de la candidatura gallega frente a la austríaca, arropada por la empresa Magna.
En un contexto de negociación precedido por el hermético silencio sobre las posibilidades de Vigo de adjudicarse la planta, el presidente del Gobierno dio ayer un paso para el optimismo al afirmar que su impresión es "favorable" y que "las expectativas de inversión en España, y en concreto en Vigo, son buenas". Apostilló que "se está trabajando en todos los aspectos que supone este importante proyecto empresarial".
En la misma dirección apuntó la vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, al indicar que el Ejecutivo español trabaja para que la "decisión" de la multinacional se "convierta en una decisión confirmada" y asegurar que "tenemos condiciones para que esa fábrica se instale en España, uno de los países que más apuesta por el vehículo eléctrico". La responsable de Economía comunicó ayer al alcalde de Vigo que van a seguir "con celeridad" el proceso de negociación "para conseguir el cierre y la aceptación por parte de Mitsubishi de forma definitiva de la adjudicación de la planta de baterías, según aseguró Abel Caballero.
Mucho más cauto fue el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, al expresar su voluntad de mantener la estrategia de su ejecutivo de respetar escrupulosamente la directriz de "silencio" y máxima confidencialidad exigido por Mitsubishi y por Yuasa desde el inicio de las conversaciones, hace ahora un año. "No diré nada -advirtió- hasta que se confirme la adjudicación a Vigo o se notifique que la abandona", situación que se producirá en el plazo de un mes.
Antes de iniciar el viaje a Japón, la Xunta facilitó al ministro de Industria el contenido de las negociaciones, y de las dos reuniones privadas, mantenidas entre el presidente del Gobierno gallego y los directivos de la multinacional solicitados por el ministro de Industria Miguel Sebastián a Núñez Feijóo.
En este escenario, los responsables del clúster del motor gallego confirmaron ayer que no harán pública sus opiniones hasta la próxima semana.
200
Trabajo En la primera fase de funcionamiento de la planta de pilas se crearán 200 empleos, que aumentarán a 1.500 cuando esté plenamente operativa.
500
Inversión Si se consuma el proyecto de Vigo, la multinacional destinará entre 300 y 500 millones a su nueva planta de Europa, la mayor de fabricación de pilas para coches.
