Domingo 21.03.2010
| Actualizado 11.11
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| Unos niños juegan en el patio del colegio. El viernes se cumplieron 20 años de la Declaración de Derechos del Niño de Naciones Unidas FOTO: Ana |
Cuando la familia fracasa y la protección del menor no está garantizada en su entorno, la Administración asume su tutela o guarda temporal e inicia el trabajo con sus progenitores para tratar de restablecer las condiciones de seguridad en casa. Cuando los intentos de reunificación familiar también fallan, los centros de protección o las segundas familias constituyen una oportunidad de futuro para los niños tutelados por la Administración. En estos momentos -cuando se cumplen 20 años de la Declaración Universal de los Derechos del Niño- son más de 1.500 los menores tutelados por el Gobierno gallego y 700 los afectados por una orden de guarda temporal, a la espera de que sus familias puedan resolver las circunstancias que provocaron su salida del hogar. Cerca de 900 tienen su residencia en alguno de los ochenta centros de protección (propios y concertados) con los que trabaja la Xunta.
En el año 98 y tras detectar unos elevados niveles de fracaso de la formación reglada entre los menores tutelados por la Administración, nació en Galicia el programa Mentor, dependiente de la Consellería de Traballo e Benestar y gestionado por el Instituto Galego de Xestión para o Terceiro Sector (Igaxes 3). "Muchos de estos niños llegaban a los 18 años, cuando se extingue el vínculo de la tutela, sin expectativas laborales y con un alto riesgo de exclusión social", explica Carlos Rosón, coordinador de Mentor. El programa se propuso entonces acompañar a los menores en el diseño de su proyecto vital, suplir los fracasos de la formación reglada y romper la cadena de la exclusión social con oportunidades de futuro.
Los 30 técnicos de inserción y educadores del programa trabajan cada año con unos 400 chicos de entre 16 y 21 años, reforzando su capacidad de acceder a un empleo, desde la motivación y la capacitación técnica hasta el seguimiento poscontratación.
A lo largo de este año, 97 chicos bajo tutela de la Administración gallega han conseguido la inserción laboral (65 con un primer contrato y 32 con renovación). "Ellos tienen su derecho al futuro", dice Rosón. Lejos de un gasto, mantiene, el programa supone una inversión con resultados visibles: "En vez de preservar bolsas de exclusión y potenciales usuarios de subsidios -dice-, tenemos chavales de 19-20 años que están trabajando, iniciando una vida autónoma y aportando a la sociedad".
A los 18 salen del sistema de protección y sin colchón familiar
El programa Mentor actúa sobre aquellos jóvenes tutelados por la Administración (tanto si residen en centros como si están acogidos por una familia ajena o un familiar extenso) en los que los técnicos de menores han detectado un fracaso de la formación reglada. El trabajo de los técnicos de inserción y educadores, explica su coordinador, Carlos Rosón, comienza a los 16 años, cuando la ley permite la incorporación al mundo del trabajo, y llega hasta los 21.
El programa trabaja la motivación y la formación. "No es un nivel de capacitación universitario y, por tanto, miramos hacia sectores como la hostelería, la construcción o la automoción, con capacidad para absorber este perfil de profesionales", dice el coordinador de este programa que, con más de diez años de recorrido, ofrece unas cifras de inserción que rondan el 30-35%, con variaciones según el momento del año.
Mentor engloba un recurso más: siete viviendas (cinco tuteladas y dos autónomas) en las que se trabaja con menores en los que se percibe un riesgo mayor de exclusión. En estas unidades, no sólo se trabaja la empleabilidad, sino cuestiones más amplias como ciudadanía, derechos y deberes, claves para el acceso a una vida autónoma.
Pero ¿qué pasa después de los 21? A los 18 el vínculo de la tutela se extingue, aunque el programa Mentor se extiende tres años más. Más allá, dice Rosón, sólo está la red de apoyo y subsidios sociales básica y estos jóvenes extutelados tienen un hándicap mayor: "Si llega un revés y el trabajo falla ellos no cuentan con el colchón de la familia". Mentor ha puesto en marcha un punto de encuentro en el que poder retomar la orientación laboral en estos casos. El siguiente paso, cuenta Rosón, será la creación de una asociación de personas que han pasado por el programa, para tejer una red de apoyo .
"No es lo mejor que pasen más de dos años en centros"
Meniños es la entidad que gestiona el programa de integración familiar de la Xunta, que busca la permanencia de los menores en su entorno mediante el trabajo con las familias para corregir los déficits que ponen en peligro la seguridad del niño.
Las situaciones que llevan a establecer una medida de tutela han ido cambiando en el tiempo. Según explica Laura Fariña, delegada de Meniños en A Coruña, el perfil más repetido en los primeros años del programa -nació en Vigo en 1992- era el de una familia con actitudes negligentes y carencias en las atenciones básicas, casi siempre relacionadas con un contexto de exclusión social, con recursos económicos escasos y, en ocasiones, con consumo de sustancias. Ahora, dice, la realidad ha cambiado, y las situaciones de crisis se viven más en familias monoparentales, mujeres solas, inmigrantes, en situación irregular, con varios hijos a cargo y oportunidades de trabajo muy precarias.
El plan funciona a dos niveles: la preservación de los menores en sus familias, trabajando con ellas para evitar la separación, y la reunificación en aquellos casos en los que los menores ya hayan salido de sus casas, corrigiendo los déficits a través de "una alianza de trabajo" con los progenitores.
"La gran mayoría quiere volver con su familia o, al menos, mantener el contacto. Más cuando están en centros y no tanto cuando están con otra familia", señala Laura Fariña. Dotar al menor de un entorno familiar protector (propio o ajeno, mediante el acogimiento) es el principal objetivo. "Los centros tienen que existir. Tienen una función importantísima pero sabemos que lo mejor es que los niños no pasen más de dos años en centros", apunta .