Martes 16.03.2010
| Actualizado 19.45
Hemeroteca web
|
RSS
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, reclamó hoy la reforma de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (Loreg) con el fin de habilitar el voto en urna para los emigrantes y avisó de que sería "un fracaso" de la clase política no garantizar el sufragio "en igualdad de condiciones" para los miembros de la diáspora en las próximas elecciones generales, que se celebrarán en 2012.
En declaraciones a los medios, el jefe del Ejecutivo autonómico -que participó en la capital uruguaya de Montevideo en el IX Pleno del Consejo de Comunidades- insistió en la necesidad de promover el voto en urna y "ensayarlo" en las generales, complementado con el voto por correo certificado, para dotar "de las mismas garantías y fiabilidad" los sufragios emitidos por "todos los españoles".
"Hay que llenar de urnas y papeletas los centros gallegos, embajadas y consulados", sentenció Núñez Feijóo, presidente de una comunidad que, en las últimas elecciones autonómicas del 1 de marzo, tenía registrados a un total de 335.357 emigrantes con derecho a voto, lo que representa un 13 por ciento del censo total de electores gallegos.
Con esta panorámica y la vista puesta en los próximos comicios generales, Feijóo pidió que se "desbloquee" la reforma de la ley electoral en el Congreso, a donde los tres grupos con representación en la Cámara gallega -PPdeG, PSdeG y BNG- remitieron una petición unánime de voto exterior en urna, precisamente, meses antes de las autonómicas y que, ahora mismo, está paralizada.
"Sólo falta voluntad política, que el Gobierno de España acepte la propuesta que han hecho algunos grupos como el PP o el BNG", proclamó el presidente gallego, quien, no obstante, evitó adelantar su petición a las municipales de 2011, pese a que, precisamente, es en el proceso electoral local donde se ha generado un mayor debate acerca de si los emigrantes deben o no mantener su participación.
"Que deje de cuestionarse"
Con la petición de Feijóo coincidió una de las ponencias debatidas en el pleno del consejo. En el texto, que diserta sobre el concepto de galleguidad, se defiende zanjar la polémica sobre el derecho a voto de los emigrantes en los distintos procesos electorales y considera que esto sólo se puede lograr con "transparencia", es decir, garantizando que el sufragio se somete fuera "a iguales recaudos y garantías" que el que se emite en el territorio.
"La fiesta de la democracia tiene que ser la festividad de todos y depositar el voto, de forma personal, en la urna de votación es la expresión máxima de nuestros derechos políticos", recoge la ponencia, en la que se pide también la "revisión y depuración" del Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA).
El documento, además, subraya que la democracia nace "contando a los electores" y garantizando que cada voto "es igual a otro", por lo que ve la "depuración" del CERA una "obligación de carácter prioritario" para el Estado español. "Sólo ejerceremos libre y conscientemente nuestro voto cuando tengamos la seguridad de su verdadero valor: un elector, un voto", concluye.
En su intervención ante las comunidades -donde estuvieron representados más de 130 de los 149 centros que cuentan con el reconocimiento de galleguidad-, y en el que estuvo acompañado de la conselleira de Traballo, Beatriz Mato, el secretario xeral de Emigración, Santiago Camba, y el presidente de Consello da Cultura Galega, Ramón Villares, entre otras autoridades y miembros del organismo; Feijóo comprometió, una vez más, todo su esfuerzo para que el voto de un emigrante que reside en el exterior sea "tan transparente e incuestionable" como el de cada gallego del interior.
Movilizar a los jóvenes
El máximo mandatario gallego aludió también al borrador del Plan Integral de Emigración, presentado en este consejo, como "un paso más" en el compromiso de dar "continuidad" a la acción de la Xunta en la diáspora. "Si existe una Galicia global que nos agrupa a los de allá y a los de aquí, debe existir una política global que contemple derechos y deberes", sentenció.
Lo hizo antes de resaltar que este plan lo impulsa un Gobierno que hizo de la atención a las comunidades en el exterior "protagonista de sus primeras medidas". A modo de prueba, aludió a la extensión de la tarjeta sanitaria para los emigrantes que regresen a Galicia, autorizada por el Consello de la Xunta el pasado jueves.
Pero, sobre todo, convirtió su intervención en una reivindicación del trabajo hecho por los emigrantes. "Todas las ventanas que abrieron los gallegos en la diáspora hicieron que sen nuestro país entrara una luz nueva", proclamó y añadió que fueron los emigrantes los que "devolvieron" a Galicia "el orgullo y la confianza en sí misma".
"Antes, mucho antes de que lo dijera Obama, cada uno de vosotros dijo a los gallegos de allá: nosotros podemos", proclamó antes de animar a la colectividad a "desafiar al tiempo". Para ello, advirtió de que es necesario que los jóvenes descendientes de gallegos no pierdan "esa otra identidad" que partió de Galicia con sus padres y abuelos.
Con tal fin, Núñez Feijóo pidió "un esfuerzo" para que las comunidades "no se alejen de la juventud" y ofreció el "respaldo" de la Xunta para que las nuevas generaciones vean en la galleguidad "algo que les aporta orgullo y, al mismo tiempo, posibilidades".
En este punto, volvió a incidir en una de las ideas recurrentes del viaje por América del Sur que concluye hoy con su participación en el pleno: la necesidad de "unirse, federarse, y confederar a los centros entre sí en cada nación para ser más fuertes y blindar así el futuro de la colectividad en el mundo".
Órgano de representación
El Pleno del Consejo de Comunidades Gallegas constituye el máximo órgano de representación de las comunidades gallegas asentadas en el exterior, y centró sus jornadas en las políticas sociosanitarias de los emigrantes, la 'galleguidad', tecnología, cultura, mujer y juventud. El anterior encuentro del Consejo se produjo en agosto de 2006 en Santiago de Compostela.
El primer plenario se celebró en julio de 1985 también en la capital gallega y, desde entonces, este órgano se reúne con una periodicidad de tres años. Sus sesiones cuentan con la participación de todas las entidades en el exterior que tienen reconocida su galleguidad y los representantes de las instituciones autonómicas previstos en la Lei da Galeguidade.
Desde su creación, este órgano desempeña funciones consultivas y de asesoramiento de Galicia para su acción exterior y está llamado, como explica el secretario xeral de Emigración, Santiago Camba, en la web de presentación del IX pleno, a abrir "nuevos espacios de colaboración y responsabilidad que reviertan en la obra de la emigración".