Martes 17.06.2008
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El Ministerio de Fomento y Renfe tendrán que tomar una decisión sobre los tráficos ferroviarios entre Galicia y Madrid, una vez que empiecen las obras del trazado para el tren de alta velocidad en el tramo más emblemático para la comunidad: el de Lubián a Ourense.
Aunque la determinación todavía tardará meses, ya que por el momento el Gobierno central no ha avanzado administrativamente en el citado corredor, se baraja la posibilidad de que la circulación entre Galicia y la capital del Estado pueda ser desviada por Lugo. El motivo: unas obras complicadas que podrían afectar al tráfico del tren convencional que enlaza el noroeste con la meseta.
Hay que tener en cuenta, además, que por lo que se conoce de los proyectos del corredor entre Lubián y Ourense (que atravesará el Padornelo y A Canda), la intención del Ministerio de Fomento es aprovechar un treinta por ciento de la vía actual.
Xosé Carlos Fernández Díaz, ingeniero de Obras Públicas experto en ferrocarril, asegura que la decisión de trasladar la circulación ferroviaria vía Monforte-Ponferrada-León-Palencia-Valladolid estaría justificada, entre otras razones, por motivos de seguridad. Las voladuras que lleva aparejado el trabajo de creación de la plataforma ya han causado problemas en otros lugares, por ejemplo en el Eje Atlántico.
El eventual desvío tendría consecuencias colaterales para los viajeros que optan por viajar a la capital de España en tren: las ganancias de tiempo que se han venido acumulando desde hace algo más de un año -fundamentalmente por el aprovechamiento de la apertura de la línea de alta velocidad entre Madrid y Vallladolid- se perderían. Algunos expertos, como Fernández Díaz, calculan que el viaje se alargaría una hora y media.
La decisión que han de tomar Fomento y Renfe no es fácil. La disyuntiva se plantea entre el mantenimiento del tráfico por el Padornelo y A Canda, con los riesgos asociados de las obras, pero garantizando la rebaja de tiempo, o el traslado por el eje Monforte-Ponferrada, de mayor duración pero con garantías de plena seguridad.
Incertidumbre que se une a alguna otra
"Lo más previsible es que cierre el tramo", asegura Carlos Abellán, presidente de la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Ferrocarril, sobre la disyuntiva que se plantea a Renfe y a Fomento cuando se inicien las obras del AVE en el corredor Lubián-Ourense. Para Abellán parece claro que la decisión será "cerrar todo el tramo ferroviario de Ourense a Puebla de Sanabria y Zamora". En su opinión, las obras que se han de acometer son de una extraordinaria "complejidad técnica" y en una "orografía complicada". Abellán indica que la vía actual se podría utilizar, incluso, para hacer acopio de los materiales constructivos del nuevo trazado, y afirma también que a esta incertidumbre se unen otras, como los plazos de finalización del corredor Santiago-Ourense, en el que quedan pendientes la electrificación y las instalaciones de seguridad .
Tiempo para plantear las opciones
En Renfe consideran que todavía es muy prematuro plantear esa disyuntiva. Un portavoz de la empresa aseguró que "es una buena pregunta" plantear si se desviará o no el tráfico ferroviario, "pero es prematuro contestarla". En el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) aseguraron no conocer el trazado previsto entre Lubián y Ourense, toda vez que no serán ellos los que ejecutarán la obra, ya que el corredor será realizado por la SEIIT, una sociedad dependiente directamente de Fomento .
