Martes 17.06.2008
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| Fachada de Autos Patiño, agente de Yáñez, en el polígono de Augalevada de Noia |
Los ecos de la operación Trucarro no dejan de oírse y parece que pasará aún bastante tiempo hasta que logren apagarse. El ruido que está haciendo la investigación podría mitigarse si el caso judicial se traslada a la Audiencia Nacional.
El hecho de que estén implicados talleres y concesionarios de varias provincias podrían determinar al juzgado compostelano que dirige Javier Míguez Poza a inhibirse para que la causa se siga desde Madrid.
Nada hacía sospechar, en un principio, que fueran tantos los implicados, pero la investigación descubrió que son cerca de 150 los talleres que en algún momento recurrieron a los servicios de la empresa Truck & Car, propiedad del alemán Johann Grimm, quien quedó en libertad tras su ingreso en la prisión de Teixeiro después de pagar una fianza de 25.000 euros. Se le acusa, en concreto, de manipular los cuadros de alrededor de 35.000 vehículos en los últimos siete años para que reflejaran menos kilómetros de los recorridos antes de poner a la venta los coches de segunda mano.
Sin embargo, Johann Grimm podría ser considerado simplemente un cooperador necesario y no autor de la estafa, ya que cuando era contratado para maquillar un cuentakilómetros en sus facturas y albaranes siempre se decía que las modificaciones efectuadas se hacían a petición del actual propietario del vehículo, y que era obligación legal del dueño informar y advertir de ello al futuro comprador.
Los que sí podrían ser considerados autores de la estafa serían todos aquellos que se encargaron de vender los vehículos a sabiendas de que reflejaban unos kilómetros recorridos que no eran los reales.
En el transcurso de la investigación policial, esta pasada semana se registraron dos talleres para constatar su grado de implicación antes de trasladarle al juez la documentación. Los agentes de la brigada judicial de la Guardia Civil actuaron en Cortiñán Vehículos Industriales, de la localidad coruñesa de Bergondo, y en las instalaciones de Automóviles Patiño, de Noia. En esta misma semana es muy posible que continúen los registros de más talleres.
Hasta vehículos industriales
Los últimos registros llevados a cabo la pasada semana se efectuaron en las instalaciones de la empresa Cortiñán vehículos Industriales, centrándose sobre todo en las furgonetas que la compañía ubicada en la localidad coruñesa de Bergondo tenía a la venta.
Otra de las empresas visitadas por los agentes de la Guardia Civil fue Automóviles Patiño, ubicada en el polígono industrial noiés de Augalevada. Esta empresa tiene una vinculación especial con Yáñez, ya que Álvaro Patiño es agente del concesionario santiagués, cuyo gerente y un empleado ya declararon ante el juez Míguez Poza después de que la Guardia Civil registrara sus instalaciones del viaducto de la Rocha. Es por ello que habrá que aclarar a quién corresponde la responsabilidad del trucaje de los cuentakilómetros, en caso de existir dicha irregularidad .
Una contabilidad con muchas pistas
Haciendo gala de su nacionalidad, Johann Grimm, llevaba una contabilidad de sus negocios al milímetro. Cuando los agentes de la Guardia Civil lo detuvieron en su establecimiento de Teo también se incautaron de documentación y archivos digitales en los que figuraban los datos de sus clientes.
Próximas visitas al juzgado de Fontiñas
Con la sucesión de registros que está efectuando, la Guardia Civil y los que se esperan para próximas fechas, la procesión por los juzgados de Fontiñas va a ser continua. Los próximos en declarar ante el juez Míguez Poza serán los responsables de Automóviles Patiño y de Cortiñán Vehículos Industriales.
Indemnizaciones a los compradores
Los abogados de la Unión de Consumidores de Galicia trabajan para comparecer como acusación particular. Esperan que la documentación incautada a Grimm y la que sea ocupada en los registros posteriores permita identificar a las personas que adquirieron los autos para que puedan ser indemnizadas .
