Lunes 08.03.2010
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Si Miguel de Cervantes viviese en la actualidad y crease de nuevo a su inmortal personaje Don Quijote, estamos seguros que reconvertiría la famosa frase "Con la iglesia hemos topado, amigo Sancho" por la de "con la Justicia hemos topado".
Y no es para menos, visto el negro panorama que ha presentado en nuestra comunidad el Tribunal Superior de Justicia de Galicia (TSXG), en la memoria del último ejercicio 2007. En el chequeo a la Justicia que hace el Alto Tribunal, la provincia de Ourense no es de las peor paradas en el escenario gallego, en lo tocante a la actividad de los profesionales de este controvertido servicio público.
La falta de espacio físico y la carencia de un juzgado exclusivo para atender los asuntos de violencia doméstica son, en principio, los mayores lastres que presenta la Administración de Justicia en la capital ourensana. El edificio principal es el Palacio de Justicia, ubicado en la plaza de Concepción Arenal. Es una construcción emblemática de la ciudad, sin embargo, en este momento, presenta significativas carencias, que el edificio de la antigua Cámara de la Propiedad, situado en la misma plaza, no ha solventado.
Esta edificación alberga a la Audiencia Provincial, la Fiscalía Provincial, los Juzgados de 1ª Instancia, los de Instrucción, los de lo Penal y de lo Social, así como el Juzgado de Menores. Se encuentra absolutamente saturado y no permite la ubicación de nuevos servicios, según refleja el citado informe.
Para el Alto Tribunal gallego, "es inaplazable la construcción de un nuevo edificio que, manteniendo el actual Palacio de Justicia, descongestione éste y permita contar con espacio suficiente para atender las necesidades que la provincia y el partido judicial de Ourense demandan". La creación de un juzgado específico para la violencia de género es la otra asignatura pendiente.
"El sistema está agotado"
Fernández Blanco es un abogado en ejercicio en la capital ourensana y vive el complicado entramado judicial en primera línea de fuego. No duda en afirmar que "el sistema está agotado y no se acabarán los problemas aunque se creen más juzgados". Asegura que es necesario buscar "un nuevo sistema, con una nueva estructura para el estamento judicial". En el caso de Ourense, considera que el tiempo de los "declarativos" es asumible. "Donde están los mayores problemas es en la ejecución de las sentencias", apunta. "Aquí el sistema peca de notables carencias y en muchos casos se prolongan las esperas más de un año", sentencia .
Agilidad en lo Penal
Los juzgados de lo Penal en Galicia tardan una media de 5,5 meses en resolver un asunto. En el caso de Ourense, junto con Santiago, Pontevedra y Vigo, esa media se sitúa de dos a tres meses.
Primera Instancia
Los tiempos de resolución de un asunto en primera instancia en Galicia están en una media de 6,5 meses, cifra inferior a la media nacional, de 7,4 meses. El número 1 de Ourense rebaja la gallega a seis meses.
Archivos saturados
El informe del Alto Tribunal gallego asegura que, en Ourense, el espacio destinado a archivos judiciales está saturado y es absolutamente insuficiente. Indica que el problema debe tratarse de manera inmediata ofreciendo soluciones que resuelvan esta insuficiencia.
Asuntos en trámite
En el primer trimestre de este año las jurisdicciones de Ourense tenían 13.656 asuntos al inicio del año. Al final del período esa cifra era de 13.449. En ese período se resolvieron 11.283 casos, mientras que los ingresos de nuevos pleitos en esos tres meses ascendieron a un total 11.060. Estas cifras representan una mejora significativa en la actividad del sistema.
Órganos judiciales
La sede judicial de Ourense, que aguarda por el prometido relevo, alberga en sus cinco plantas un total de 29 órganos judiciales que corresponden a las jurisdicciones de lo Civil, Penal , Contencioso-Administrativo y Social, además de acoger a la Audiencia Provincial .

Ricardo Garrido Rodríguez: "Hacen falta más medios humanos y materiales"
- ¿Cómo se vive en Ourense la actividad del día a día en la Justicia?
- Los procuradores llevamos los trámites al día en el servicio de notificaciones y copias, pero los cierto es que llevan bastante retraso. Las firmas se recogen a diario pero no con la fluidez que sería necesaria y deseable. Esto quiere decir que faltan medios materiales, humanos y también de espacio.
- ¿Hay algún órgano judicial que destaque por sobrecarga de trabajo y tardanzas en las tramitaciones?
- No especialmente, todas las secciones van por un estilo, a la par. Aunque la necesidad de un juzgado de violencia doméstica es algo acuciante, ya que sobrecarga la sección de Instrucción, donde se registran los mayores problemas.
¿Cuál es la mayor necesidad para el sistema judicial en la ciudad?
- El nuevo edificio judicial prometido es una necesidad urgente para agilizar la tramitación judicial y poder contar con espacios dignos, funcionales y suficientes que permitan hacerlo. En la capital somos un colectivo de sesenta procuradores profesionales que carecemos de espacio suficiente para hacer nuestro trabajo y otros compañeros de otras secciones están igual. A esto hay que sumar personal y medios técnicos.

Antonio Piña Alonso: "Una mujer maltratada no puede esperar casi un año"
- ¿Qué juicio haría de este servicio en la capital ourensana?
- Es evidente que tenemos problemas, pero hay que decir que en la jurisdicción Civil los niveles son correctos, la resolución de casos está por encima de las entradas. Los jueces tenemos voluntad de resolución, pero las mayores dificultades se están dando en la ejecución de las sentencias. En el ámbito Penal hay graves problemas, sobre todo, en las ejecutorias y en la sección de Instrucción los problemas son gravísimos, en especial en el número 3, que compagina su actividad con las de violencia doméstica, donde los tiempos de respuesta son larguísimos y una mujer maltratada no puede esperar, casi un año, una resolución.
- ¿Hay carencias estructurales y de recursos humanos?
- La voluntad expresada por la Xunta para la construcción de una nueva sede judicial debe plasmarse y contar con una hoja de ruta en la que se marquen los tiempos de ejecución. La falta de espacio físico es uno de los mayores problemas del sistema en Ourense. La necesidad del prometido juzgado de violencia de género es apremiante. En cuanto a recursos humanos urge la reforma del RPT, para que se adapten los funcionarios a las necesidades de cada órgano.
