Martes 17.06.2008
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Cierto es que algunos miembros del PPdeG se dedicaron a sembrar vientos y, cuando eso ocurre, acostumbra a recogerse tempestades. Pero no menos cierto es que el Gobierno gallego en funciones, sobre todo el conselleiro de la Presidencia, tuvo tiempo en esos tres largos años, estando en activo, para abrir un expediente sancionador a un diputado del PPdeG. Los hechos que se le imputan, no lo olvidemos ocurrieron en 2005 y todos, Méndez Romeu el primero, conocían las peripecias profesionales del señor Agustín Hernández.
No parece una medida de justicia el querer sancionar esa incompatibilidad. El expediente semeja ser una venganza política que está derivando en pataleta infantil. En la forma, en el fondo y en los tiempos.
Si el último Consello de la era Touriño es un adelanto de lo que le espera al Gobierno Feijóo mal vamos los gallegos. Hay una crisis galopante, miles de personas en el paro, empresas que cierran y familias que lo pasan realmente mal. Mejor sería dedicarse a construir país que a remover el pasado. Por el bien de Galicia.
